Personaje del año

Desde Nod
Por Alejandro García Gómez
Estuve tentado a declarar como personaje del año al baño, y dentro de él, al inodoro donde, según reciente publicación de la “mentirosa redomada” Yidis, se tomó el suplicante juramento de fidelidad y bondad por ex-Su ex-Excelencia, para que votara por su segundo período presidencial, como último recurso para salvar al país. Ese baño y ese inodoro no deberían ser remodelados jamás, en recuerdo de que allí se libró –de rodillas- una batalla que salvó a la Patria. Debería ser declarado monumento nacional. Que se tenga noticia, sólo el ex presidente Turbay (qepd) entró a otro con una dama: en Cúcuta con su alcaldesa o su gobernadora (ayúdame memoria) a otros cumplires, estos más amatorios, quizá por el ambiente erótico que despertaba su ambiente en el eximio finado, pienso yo.
Pero entonces, ¿cuál es el Personaje del año?, me preguntarán. Si no es Álvaro ni Yidis ni Tom los Nule ni Jerry ni Samuel ni Ivancito ni la Capitana ni AIS o Arias ni María del Pilar ni Felipe o Andrés o DAS ni los conspicuos ex sofistas de Palacio…, “¿cuál ha de ser Dios mío, cuál ha de ser”?, me he preguntado como el angustiado poeta.
El personaje es La Sorpresa. Sí, señores, La Sorpresa (ambas con mayúscula, porque es una sorpresa mayúscula). No se trata del restaurante de Medellín donde se tomaba el algo o se almorzaba bueno, bonito y barato y que lo voló Pablo. Es La Sorpresa de Juan Manuel. Perdón por lo igualado, La Sorpresa que resultó ser el Presidente Juan Manuel Santos. Hizo todo, no, casi todo lo contrario de lo que su mentor quería que hiciese. Esto es cuento viejo, dirán ustedes, todos los columnistas serios se han pronunciado al respecto, dirán, lo hemos leído ya, agregarán. Bueno, no voy a cansarlos repitiéndolo aquí. Aprovechemos Tiempo y Espacio y mejor averigüemos el por qué. Por qué hizo lo que hizo y hace lo que hace para lucubrar si hará lo mismo (y hasta cuándo). Veamos:
Parece ser que entre los varios sectores en que se divide la Derecha hoy por hoy, hay una división profunda en dos grandes alas, brecha que cada día aumenta. La una parece representar la de tierra arrasada en pro de la seguridad o sea tierra arrasada en pro de la continuación de la reforma agraria, la iniciada hace pocos años: desplazar o matar los antiguos dueños, “negociar” (o matar a) con los deudos y legalizar por medio de las autoridades a las que se lleva detrás. Así trabaja una de las dos alas (según un desmovilizado) y agrupa un resto grande de Derecha hasta ahora, según el mismo .

Al parecer hay otra ala de Derecha hastiada de esto. ¡Tanta violencia! ¡Tanto dinero en corrupción y guerra! ¡Tanta bala! ¡Tanta inundación de sangre que ya los unta a todos o hasta se confunde con la de todos! Esa otra Derecha (de la cual no tengo seguridad completa y por eso sólo puedo adelantar unas mínimas pistas hasta verificar: no sé si es fraternidad o hermandad o grupo o asociación o sindicato o…, sólo sé que fue responsable de la revolución francesa, de la norteamericana, de las de las colonias hispanoamericanas, en fin, no puedo dar más pistas, para no difamar), esa Derecha, de gente muy seria, que prefiere un bajo perfil, que obvio que es más Ilustrada que la otra, que también perratió la Historia Patria después de logrado el objetivo de la liberación de España y que también es responsable del caos de injusticias en el que nos debatimos) esa otra Derecha –que inició también como Izquierda en sus años juveniles y se volvió Derecha y que podría volver a cambiar- esa es la otra gran ala. ¿El Presidente Santos pertenece a ella? ¡Vaya a saber uno con todos esos saltos mortales que ha dado en su vida política! Sería histórico: la fraternidad o  hermandad o grupo o asociación o sindicato o lo que se llame le metió un Caballo de Troya a lo más granado del Opus Dei y a su reforma agraria. Como para la Historia Patria de la picaresca nacional, alimento para novelistas, cuentistas y cineastas

Author: Miguel Cordoba

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