Sandoná, ciudad sonora

Mi ventana
Por Ramiro García
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Desde la distancia, y mientras escribo esta columna, escucho con nostalgia las
canciones: Sandoná, El corrido a Sandoná, y Sandoná querido. Fueron escritas respectivamente
por los maestros Jorge Pote Mideros, Lucho Guzmán y Eduardo Lalo Maya
, quienes dedicaron estas melodías, en distintos géneros
musicales, al terruño que los vio nacer y crecer como estupendos trompetistas y compositores. Lo
hicieron amparados bajo el paraguas del puro amor patrio. Quizá sin ningún
apoyo oficial.

De
niño, escudado en el irredento afán por fisgonear –manía guaicosa-, me
escabullía entre pilas de sombreros dispuestos ordenadamente en el taller de
sombrerería y centro de ensayos musicales en que el maestro
Lucho Guzmán había convertido su residencia paterna. Fue en el barrio
Meléndez. Me animaba el solo hecho de escuchar, en vivo, piezas musicales que de manera repetida
ensayaba el maestro Lucho con su orquesta, para luego, desde improvisadas tarimas fiesteras deleitar a sus seguidores
. Recuerdo los trajes de presentación,
de color verde y vino tinto, adornados con lentejuelas.  Fue su época estelar como músico.
Varios
años más tarde, durante mi época de estudiante de secundaria, esa misma curiosidad
infantil se transformó en el martirio representado en las clases de música que nos dictaba el
maestro Lucho; pues el colegio Santo Tomás de Aquino lo contrató como docente
de esa singular asignatura. Pasé de escuchar agradables notas musicales a la
pesadilla del obligado aprendizaje del pentagrama con sus negras y corcheas. Mi
afición por la música siempre tuvo la opción auditiva, no la interpretación
.
Con
el maestro Lalo Maya tuve la oportunidad
de relacionarme en Bogotá durante mis años de residencia en la nevera
capitalina, en virtud de mi amistad con su hermano, Beto. Como admirador de su
talento artístico he seguido de cerca su brillante carrera musical. Especialmente
por su transición al género musical de las Big Band y el jazz; de este último  por la libertad e improvisación que supone
, y
que él ejecuta magistralmente gracias a su formación musical académica. Y a su
innato talento.
Al
mayor referente de la época, el maestro Jorge Rodríguez Mideros –El Pote, entre
sus colegas- no tuve la oportunidad de tratarlo personalmente, pues perteneció
a una generación más lejana, y lo veía solo cuando visitaba su pueblo natal.
Pero eran notorias su caballerosidad y disposición para dar a conocer sus
virtudes musicales cuando la ocasión era propicia. Entiendo que el maestro Pote
fue el mentor e inspirador de los otros dos maestros mencionados. Además, se
afirma que fue el primer artista local en lograr reconocimiento musical más
allá del territorio nariñense
; pues gran parte de su formación musical la
realizó en Bogotá. De hecho, perteneció a la Orquesta Sinfónica Nacional.
Si
no me traiciona la memoria, recuerdo que hubo una presentación simultánea de los tres talentos
en la misma tarima, con ocasión de alguna fiesta carnavalesca. Causaron el delirio
entre los asistentes. Debe existir algún registro fotográfico amarillento y
arrugado que da fe de ese alucinante e irrepetible espectáculo musical, muy
nuestro
.
Así
las cosas, interpreto y expreso este merecido reconocimiento al trío de
maestros que han puesto de relieve el nombre de Sandoná
, en los escenarios
donde les han posibilitado mencionar su lugar de origen.
No
quiero finalizar este escrito sin citar otras composiciones dedicadas a la
Ciudad Sonora, tales como Sandoná rumba,
del maestro Hernando Maya; Sandoná es mi
tierra, carajo, de Mario Rodríguez Saavedra; entre muchísimas otras
.
Habría
que aceptar la propuesta del paisano y amigo, Primitivo Enríquez, quien sugiere
editar en un CD, o quizá en una USB, todas aquellas canciones dedicadas a
Sandoná que ameriten ser difundidas y conservadas
para la posteridad
. Desde luego, es una justa petición a la empresa privada. No
representa la erogación de ingentes recursos.
Ojalá que el próximo mandatario local y
Concejo Municipal, consideren que la cultura 
merece un lugar privilegiado en el Plan de Desarrollo Municipal
; pues
cualquier expresión del arte es la prueba más concreta que nos diferencia de
los seres irracionales.
FELICES
FIESTAS DE VERANO… recordando la memoria de su impulsor, don Salustio Garzón.
Domingo,
agosto 8 del 2015.
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es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y
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Author: Miguel Cordoba

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