Segunda sesión del diplomado de Gobernanza territorial

En el Salón de
la Casa Artesanal de Sandoná se desarrolló la segunda sesión del diplomado de Gobernanza
territorial y construcción de paz
coordinado por la Fundación Suyusama y financiado con recursos de la Unión Europea.

El capacitador Eduardo
Martínez comenzó con una dinámica, mediante la cual los asistentes buscaron
nueve personas, quienes cumplían algunas características y en seguida hizo un
recuento de los conceptos básicos del primer módulo: Gestión pública,
desarrollo humano, gobernanza territorial y enfoque de capacidades
.
A continuación se
integraron tres grupos en los cuales se identificaron tres problemas del
territorio sandoneño: dos grupos trabajaron sobre la deforestación y el tercero
sobre el alto índice de accidentalidad
, luego de escuchar a todos los
integrantes de este grupo y recurrir al voto para dirimir la situación
presentada.
Identificados
los problemas, los integrantes de los grupos analizaron y debatieron sobre las
probables soluciones. En el caso del tercer grupo plantearon la creación de la
Secretaría de movilidad municipal
y definieron las acciones de consultoría e
implementación de esta nueva dependencia.

Al finalizar el
ejercicio cada grupo graficó el escenario esperado una vez resuelta la respectiva problemática y el tallerista los
compartió en la plenaria y escuchó algunas opiniones sobre su desarrollo.

Posteriormente
los asistentes, en plenaria, votaron con unas tarjetas de colores, si estaban
de acuerdo, parcialmente de acuerdo o en desacuerdo sobre unas preguntas que
hizo el coordinador de la sesión, relacionadas con participación y toma de
decisiones a nivel municipal
.
En el salón los
participantes, luego de las instrucciones, se saludaron con los ojos, con la mano
y con un abrazo y al final Martínez hizo la reflexión sobre la forma cómo dan
el abrazo los hombres.
La sesión
continuó con dos dinámicas, mediante las cuales se integraron grupos de dos
personas. En la primera dinámica uno de los asistentes se subió a una silla y
desde este lugar le contó a su compañero o compañera, quien estaba sentado en
el suelo, una anécdota y luego intercambiaron los roles. En la segunda dinámica
las parejas se sentaron frente a frente y compartieron sus historias de vida
relevantes
.

En plenaria los
asistentes hicieron reflexiones sobre este ejercicio relacionado con la
dificultad o facilidad para comunicarse
.

El profesor
Martínez, en seguida, explicó el concepto de empatía, que es la capacidad de
integrar diferentes puntos de vista
, comprendiendo las creencias, los valores,
las motivaciones y las necesidades de los otros.
En la gestión
pública la empatía permite: entender a dónde se quiere llegar y cómo hacerlo;
analizar; reconocer y retroalimentar los avances; dialogar en torno a la
gestión pública.
Para continuar
con la sesión se integraron tres grupos en los cuales se analizaron tres
problemas éticos y luego de las reflexiones en plenaria el capacitador explicó
el concepto de pensamiento crítico
, que es la capacidad de ordenar, analizar y
reflexionar sobre ideas y conocimientos, separados de mis sentimientos y
opiniones.
En la gestión
pública el pensamiento crítico nos permite reflexionar colectivamente: sobre el
desarrollo futuro de la región
; para tomar decisiones que tengan efectos
positivos para la comunidad y el medio ambiente; sobre los logros y avances
obtenidos durante la gestión; para promover ajustes donde sea necesario; para
promover determinados comportamientos que favorezcan a la comunidad.
Los
participantes en el diplomado observaron el video “La tierra está muriendo” de
Dankev
, relacionado con el tema de calentamiento global y en seguida el
profesor Martínez explicó el concepto de pensamiento en perspectiva ética que
es la capacidad de identificar y reflexionar sobre los efectos que mis acciones
generan en los otros, en el contexto cultural y en el ecosistema al que
pertenezco.

En la gestión
pública el pensamiento en perspectiva ética nos permite comprender los efectos:
del desarrollo territorial planeado
; de los ajustes a los proyectos
municipales, siempre buscando el bienestar de la comunidad.

Los tres conceptos: empatía, pensamiento crítico y pensamiento en perspectiva ética, hacen parte de las capacidades que deben tener los líderes comunitarios para realizar una buena gestión pública.

La sesión
terminó con una tarea a los participantes en el diplomado y la evaluación de la
jornada.

Author: Miguel Cordoba

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