Simana reconoció al profesor Roberto Palomino López

El profesor Roberto Palomino López logró un reconocimiento del Sindicato del Magisterio de Nariño – Simana, por su participación en el concurso departamental de poesía.

El profesor Palomino López, docente del Centro Escolar de El Guabo, municipio de Consacá, participó con el “Poema de un niño sin padre”, que fue declamado por el señor Mario Rodríguez Luna.


Esta es la ficha de la producción audiovisual que fue enviada a los organizadores del concurso.

Esta es la ficha de la producción audiovisual que fue enviada a los organizadores del concurso.

Autor del Poema: Roberto Palomino López.
Declamador: Mario Fernando Rodríguez Luna.
Edición y producción audiovisual: Felipe Arcos y Dani Rodríguez.
Ambientación y escenografía: Jordy Enríquez, Jesús Luna y familia Rodríguez Luna.
Dirección general: Roberto Palomino López.

El concurso hizo parte del “Primer Encuentro Virtual la cultura en tiempos de pandemia: canto, música, danza, poesía, narrativas de experiencias pedagógicas y de la educación física”.


POEMA DE UN NIÑO SIN PADRE.

Despierto de mi sueño una mañana, y siento crecer en mi alama la melancolía

Al pensar que a mi padre, yo nunca, jamás conocería.

Pero sé que tengo un padre, si, ¡yo tengo un padre, pero para mí no existe!

Porque desde aquél momento que en mi madre, de un nuevo ser sembraste tu semilla,

Saber de su embarazo no quisiste;  y por encima de todo

De una manera vil, cruel y cobarde, nos dejaste en el más cruento abandono.

Hoy, que el tiempo ha hecho que crezca y venza el miedo,

El miedo aquél de sentirme casi solo

Un  nuevo horizonte apareció en mi vida

Y  con cada amanecer cambió mi suerte.

Por eso le pido a Dios que me dé la oportunidad de conocerte,

Conocerte,  si… pero no para pedirte nada,

Ni ternura, ni amparo, ni fortuna  ¡mucho menos tu apellido!

Pero desde el fondo de mi alma deseo verte

Para saber lo que en verdad se siente el estar frente a frente con un hombre

Que aunque estará de edad maduro, tendrá en su rostro reflejado el miedo,

Ese miedo de sentirse engañador, falso, irresponsable e inseguro

Que dejó regada su sangre en este mundo y se alejó sereno

Sin importarle nada, porque nada le importó

Las infinitas noches sin estrellas, llenas de sufrimientos que soportó mi madre,

Mujer abandonada e insegura a quien cada amanecer  le brindó desilusiones

Y llenó su corazón de grandes grietas tristes.

Pero A pesar de como la trató esta dura vida

Llegó a tenerme y brindarme en su pobreza

Las miles maravillas que nos da a escoger la vida

Como su amor, su amistad, enseñanzas y horizontes

Para que yo, por siempre fuera un hombre recto, de moral y de valores.

Y al verte así, callado y triste, sin nada que decir

Y sin poder explicar el porqué de nuestro lado tú te fuiste,

Siento que jamás cruzará en mi pensamiento

La absurda idea de que algún llegaría a seguir tu mismo ejemplo.

Por eso adoro, respeto y amo yo a mi madre, aquella mujer que tú engañaste

Porque creyó en tus palabras  y en tus falsos juramentos,

Esa mujer que sufre por verme a mí contento y que bendice el trabajo

Con el cual logra tener a diario mi sustento.

A su lado crecí y jamás me separó de su vida, de su amor, de su consejo

Y siempre me dio lo que tú jamás me diste;

Pero nunca sabrás que al marcharte de su lado

Fuiste tú, el que más perdiste.

Por eso pienso, que si tú hoy me conocieras

Llenarías de orgullo, de gozo y de alegría

Tu cansado corazón perdido y triste.

Pero… Y sin algún día

Por extrañas que parezcan las razones, tú volvieras,

Con solo el hecho de decirme: ¡hijo, soy tu padre!

Lo olvidaría todo…

…y correría a tus brazos

Para darte un abrazo como un niño

Y desde el fondo de mi alma

Como hombre, perdonarte.

Author: Miguel Cordoba

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