Columna Desde Nod por Alejandro García Gómez

Spread the love

Turismo nariñense: propuesta (1ª. parte)
pakahuay@gmail.com
En mi Sandoná, como en la mayor parte del
resto de poblaciones de nuestro departamento, los sistemas económicos se han
caracterizado por continuar siendo cerrados a pesar de la globalización
mundial
. Esta es la razón por la cual a cada poblador se le vuelve
extremadamente difícil recuperar un peso que ha gastado.

En mi pueblo natal los renglones productivos
son: agricultura de pancoger, tradicional, basada en el minifundio y por tanto
atrasada, que abastece buena parte del consumo local y una mínima del departamental
(en Pasto)
; escasa producción lechera y de sus derivados con sistemas
rudimentarios de producción y comercialización que se hacen desde el campo para
consumo local; la carne de res, pollo y cerdo es llevada desde otros sitios en
mayor parte; la producción artesanal se centra en los productos de la paja
toquilla cuyo consumo casi exclusivamente se hace para llevar fuera del
municipio –resto del país y el exterior-, por lo que se podría señalarla entre
los renglones que aportan renta propia al municipio, cuya mayor parte se
revertirá luego en la circulación monetaria dentro del mismo.
También hay una artesanía de madera en menor
escala y dedicada casi exclusivamente a bienes y servicios domésticos y de
consumo interno, como también bienes y servicios como construcción, talleres de
mecánica, de reparaciones de electrodomésticos, etc.
Las producciones de panela y café –otro
renglón económico importante- alcanzan a sostener una parte de la población,
principalmente del campo
, pero la continua fluctuación de precios es un gran
problema. De las producciones azucarera y panelera, además de la fluctuación de
precios de la primera, se tiene el contrabando de la segunda que se suma al
cierre por quiebra de la Industria Licorera de Nariño.
El café, menos fluctuante, sigue siendo otro
renglón que aporta entradas “extras” a la economía de los habitantes. Aquí una
paradoja: a pesar de que Sandoná tiene uno de los mejores cafés, de entre los
más suaves del mundo, nadie se “apersona” de sacarle provecho
. No le hacemos un
valor agregado. No tenemos una marca de “Café de Sandoná”, por ejemplo, que con
todas las calidades –es muy importante la calidad para exportar- se venda no
sólo para el consumo nacional sino internacional y, claro, local también,
porque tenemos ese privilegio. He conocido –de fuentes muy serias- que en
Europa se comercializa ya una marca de Café Sandoná, que se pasea por
exquisitos centros gourmet de Francia. No sé quién lo produce. A lo mejor
compradores internacionales que lo aprovechan. Esta iniciativa sería de
carácter privado, con ayuda gubernamental.

Hoy por hoy, no existe ni un solo lugar en mi
pueblo para degustar un pocillo de esta delicia
, quizá porque ni siquiera nos
hemos preocupado por identificar ese producto como nuestro y transformarlo con
valor agregado excelente: tostado, molido, preparado, etc., creando de paso
otras fuentes de trabajo, con características de “renta externa”. Para esto,
además de un excelente proceso del grano, podríamos pedir ayuda a expertos -el
Sena, por ejemplo- a que nos enseñen las diferentes formas de prepararlo para
el consumo: tradicional, expreso, capuccino, descafeinado, etc. Nuestro mejor
café del mundo, con su valor agregado, merecen una seria reflexión conducente a
la acción, por parte de nuestros líderes
. 26.VIII.12

Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *