Disparatorio constitucional

Por Manuel Erazo Cabrera
Ismael Botina, popular maestro Buchón, hombre
del pueblo raso, estrato uno, ni siquiera figura en las listas de los
beneficiados del Sisben, desempleado; cuando se enferma acude a remedios caseros; en fin, es la muestra
grande de ese mundo de colombianos que viven la otra realidad del país
.

Sin embargo, mira con preocupación, lo que
ocurre allá en el centro del poder, donde unos congresistas, pocos magistrados y un Presidente, hacen y deshacen con este pobre país. La Constitución
política de Colombia, está hecha trizas.
En el Estado de Derecho colombiano, vienen
pasando cosas muy extrañas, nunca
pronunciadas  antes; en un Estado que se ha caracterizado por su democracia fuerte fruto de la constitución de 1886, imitado por otros países de América latina; todo se ha perdido, vasta
enunciar algunos disparates de carácter constitucional.
Primero: hoy existe una Asamblea Nacional Constituyente en la Habana,
sus integrantes, son  delegados del
gobierno y de las Farc, tiene dos
copresidentes: De la Calle y Timochenco.

Segundo disparate: Los acuerdos especiales enviados desde la Habana, se incluyeron en el séptimo debate de la reforma constitucional, llamada
“de la paz”; entraron por la Cámara de representantes. Estos acuerdos
especiales modifican la Constitución
 y
podrán tener los puntos que quieran. Pueden ser mil, o más puntos.
Tercero: Si lo anterior se da, entonces vamos
a tener la Constitución más larga del
mundo; además,  no se podrán  modificar nunca, ni en esta vida ni en la
otra, serán  clausulas pétreas
– lo dijo
el Presidente Santos.
Disparate: las reformas a la Constitución se
harán por la vía rápida
, ya no serán
necesarios ocho  debates, se rebaja a
cuatro y las leyes de cuatro debates se bajan a tres.
Disparate: el Presidente queda revestido de
facultades “Extraordinarias y Necesarias”
– palabra nueva-  que lo convierte en dictador; y podrá dictar
normas con control posterior de la
Corte.

Otro disparate: El Consejo Superior de la
Judicatura, con el fallo de la Corte
Constitucional con ponencia del Magistrado nariñense Guillermo Guerrero Pérez,
lo convirtió en la primera potencia de la nación. El Presidente, dentro del
llamado “equilibrio de poderes” quiso
acabarlo, y resultó todo lo contrario.
Disparate: Ahora, la Corte reforma la constitución
mediante “Autos”; ejemplo, la Magistrada Victoria de la Calle, acabó con
el  Distrito especial de Tumaco
.
Disparate: se acaba con la acción pública de
inconstitucionalidad
, ahora todo pasa
a  manos de la honorable Corte, que
tendrá “control automático y único”.
Disparate: el Consejo de Estado, quiere cortar
la cabeza al Procurador General de la Nación, bajo el argumento que la
constitución no contempla ni prohíbe la reelección. Pero, hay un antecedente,
el señor Maya Villazón fue reelegido en ese cargo. Nos haríamos interminables
con este disparatorio.

¿Qué tal?, que en esos acuerdos de la Habana
se incluya una cláusula que diga- “Cerrar el congreso”-  el Presidente, podrá hacerlo.
Lo que pasa en Venezuela, no será ni la sombra
de lo que puede venirle a Colombia, con una dictadura Constitucional.

Domingo 5 de junio 2016

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Author: Miguel Cordoba

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