El peligro de las canteras

Visión de mujer
Por Elsy Melo
Maya
Solo basta
mirar las fotografías de la catástrofe registrada en la cantera Las Nieves, ubicada
en el sitio conocido como  El Cabuyal, municipio de Copacabana en Antioquia, para pensar inmediatamente en lo que
podría también ocurrir con tantas canteras que en similares y peores condiciones, se encuentran activas en
nuestros municipios
.

En esta ocasión
haré referencia concreta a la Cantera El Diviso, ubicada en el municipio de
Sandoná, cuya explotación se realiza a cielo abierto, en evidente cercanía con
la vía principal que desde el casco urbano conduce hacia las veredas El Maco y
Alto Jiménez principalmente, con el agravante que la zona en aprovechamiento,
es una ladera considerada dentro del Esquema de Ordenamiento Territorial, no
apta para la explotación minera
y potencializada para la regeneración natural,
precisamente por presentar fuertes pendientes que representan una amenaza
latente por deslizamientos.
Aunque todo lo
anterior se ha puesto en conocimiento por parte de la comunidad y la
administración municipal de Sandoná, ante las entidades ambientales y de
control correspondientes, las respuestas se limitan a manifestar que la cantera
cuenta con los permisos y licencias necesarias
, como en efecto ocurre, y que
las verificaciones al cumplimiento de las obligaciones  que debe ejecutar el propietario, se realizan
periódicamente.
¿Será que
tenemos que esperar que se registren los 6 muertos, los dos heridos y los trece
desaparecidos como ocurrió en Antioquia, para que la Agencia Nacional Minera,
Corponariño y los entes de control, cada una desde sus competencias, le presten
atención a las reclamaciones y temores 
expuestos en repetidas oportunidades
, con el único y fundamental interés
de salvaguardar la vida de quienes diariamente transitan por el sector y se
encuentran expuestos a cualquier clase de incidente? 
¿Será que  al momento de tomar una decisión al
respecto, sólo es importante sustentar
que cuenta con las autorizaciones respectivas y dejar de aplicar el principio
de la precaución para prevenir el riesgo en la pérdida de vidas humanas?
Ojalá éste caso
nunca se convierta en una de tantas tragedias anunciadas, porque después de
ocurridas, no hay indemnización ni explicación alguna que repare una vida o un
daño permanente en la integridad de las personas
.
Este es un espacio de
opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las
opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan
los espacios destinados a este fin por el blog Informativo del Guaico y no
reflejan la opinión o posición de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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