Falleció reconocido coleccionista de música

Falleció el señor Ermínsul Zamudio Meza, conocido por los sandoneños como Ermínsul Agualongo, el propietario de un bar en la calle 7 del barrio Obrero.

En septiembre de 2016 el exalcalde de Sandoná Ramiro García escribió una crónica dedicada a Ermínsul, que la tituló de esta manera.

Ermínsul…

Este enigmático personaje –indudablemente, sin tocayo- es una especie de celestino anónimo de muchas generaciones de lugareños que hemos tenido la oportunidad de solicitarle reproducir en su impenetrable y anacrónica cabina y equipo para DJ de provincia, una entrañable canción que actuara como bálsamo a furtivas heridas del alma; algún tema esperanzador para restituir amores extraviados; una mágica tonada que proporcionara valentía para un reencuentro, o en el peor de los casos, una agria pócima sonora para erradicar un amor contrariado.

Boleros, tangos, baladas, rancheras etc., son los medicamentos que integran su botiquín sanalotodo en materia de patologías sentimentales.

Jamás pude escuchar en su rincón bohemio un tema de salsa, vallenato u otro ritmo que propiciara citas de juerga. Ni hablar de pop, rock, jazz, reggae, o algo por el estilo. Su minuta musical predilecta y exclusiva es la súplica sonora al desengaño. Un verdadero y gigante diccionario melódico escrito con palabras de amor y desamor. En jerga andina o caribeña. Imaginar en sus vetustos estantes de madera la presencia de acetatos con contenidos musicales distintos al despecho es pura y simple herejía. Es asistir al lugar equivocado.

En su austero y solitario mundo lleno de tinieblas prevalece el esmero por curar heridas sentimentales, pues ahondarlas nunca ha sido su propósito. En todo caso, seleccionar la mejor opción musical se relaciona con el estado de ánimo del paciente que solicita sus melódicos servicios.

Su milimétrico sentido de orientación y ubicación del arsenal musical (acetatos en formatos de 33, 45 o 78 revoluciones por minuto), le permiten satisfacer con insólita oportunidad y precisión el más ansioso y desconsolado requerimiento musical. No hay lugar a error.

Desde luego, y dada su limitación visual, sería una calamidad utilizar CD, USB u otros dispositivos electrónicos de almacenamiento. Sin embargo, merced al dominio del tacto y mediante el reflejo a contraluz, reconoce con sorprendente certeza cualquier denominación y autenticidad de dinero. Es algo fantástico.

Precisamente en octubre de 2021 cumplió 88 años, aunque al espíritu y figura de Erminsul pareciera no hacerle mella el inevitable paso del tiempo, pero quienes reconocen al personaje, con toda seguridad tienen cabellos plateados como los del autor de esta crónica.

Un día lejano le pregunté por su melodía favorita; sin dudarlo respondió: “No importa”, del trío Vegabajeño”. Sin comentarios…

Que Dios bendiga a este hombre bonachón que no conoce imágenes, pero que ha escuchado y consolado muchísimas voces etílicas y lacrimógenas.

Nuestras voces de pesar para su hija, hermanos,demás familiares y amigos.

Paz en la tumba de Ermínsul Zamudio Meza

Author: Miguel Cordoba

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