Mi derecho a la paz

Visión de mujer
Por Elsy Melo
Maya
Hay quienes se
preguntan sobre la motivación para continuar escribiendo sobre la paz,
considerando que al 65% de los colombianos pareció no importarles
. He
participado en la vida pública del departamento y del país y con la oportunidad
que me brinda este importante medio de comunicación, considero un acto de
responsabilidad compartir análisis y opiniones personales y de terceros sobre
temáticas de especial trascendencia.

Y es obvia la
importancia que reviste este periodo de transición, como podríamos llamarlo,
que vive Colombia; quienes lo estamos registrando desde diferentes
perspectivas, sin duda nos sentimos afortunados por la trascendencia que en la historia del país y el mundo, tiene
este episodio en un territorio que pareciera haberse acostumbrado a la guerra.
La sensibilidad como mujer y madre, me permite
además identificar la estrecha relación entre el tema de la paz y la vida de
los colombianos. Para solo citar un ejemplo personal: cuando el pasado 10 de
octubre, la Universidad Javeriana de Bogotá le otorga a mi hija la Mención de
Honor en “consideración a su altísima calidad académica” de su trabajo de grado
relacionado con un sistema de notificación y apoyo al rescate para el caso de
los habitantes del Volcán Galeras, aparte del orgullo y satisfacción
manifiestos, fue inevitable para los asistentes ocultar la frustración por los
pobres resultados del 2 de octubre y la incertidumbre actual.  Miles de jóvenes que aspirarían tener la
misma oportunidad de demostrar sus capacidades y aptitudes, hoy continúan en la
preocupante espera de ser escogidos pero no para un programa educativo sino por
salir aptos para ir a la guerra
, por ser hijos, en su inmensa mayoría, de hogares campesinos.
Por ello, ante
la lamentable indiferencia de la mayoría de ciudadanos y unos resultados que no
reflejan el sentir generalizado de  los
colombianos por la paz, no puedo permanecer resignada y mirando como a través
de una dilación hábil y repleta de intereses personales, se impide la
concreción de una paz completa, más ahora que también avanzan los diálogos con
el ELN. Desde el sur del país, continuaré unida a la voz de millones de
colombianos, bogando en favor de la paz y reprochando todo aquello que
obstaculice mi derecho y el de todos los colombianos a vivir en paz
.

Pasto 17 de
octubre de 2016.

Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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