¿Qué hacer con la estatua de Bolívar?

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Por Jorge Dueñas Romo
jorgedue.12@hotmail.es

El derribamiento de estatuas es una práctica tan antigua como la idolatría a la persona, con motivo de revoluciones, conquistas, cambios de régimen o protestas, así entre los eventos no tan recientes tenemos las muchas estatuas que cayeron a la par de los regímenes comunistas a lo largo de toda Europa del este, pasando por la caída de la estatua que enaltecía al dictador Sadam Husein y llegando a los acontecimientos de mediados del 2020 en los que, tras una serie de protestas que se iniciaron con ocasión de la muerte del afroamericano George Floyd, se derribaron en países como EE.UU. e Inglaterra representaciones de esclavistas, furor que se trasladó hasta nuestro entorno y ha llevado al cuestionamiento histórico de distintos personajes que nos acompañan en plazas y parques y por supuesto se ha materializado en el ataque físico a dichas representaciones.

Alrededor de estas acciones se han suscitado sendos debates por las diferentes posturas que han surgido entre los ciudadanos del común y entre los círculos académicos, a grandes rasgos se expone a continuación algunas que más se destacan en el momento. Por un lado, están los que afirman que el derribar una estatua no tiene mayor repercusión con la reivindicación histórica que buscan los sectores que acuden a estas manifestaciones de inconformidad y que, por el contrario, tan solo son muestras de daño a bienes históricos y de carácter público. Por otro lado, están los que consideran que dichas esculturas le dan un valor histórico inmerecido a quienes figuran como conquistadores o héroes libertadores y, por tanto, en consideración de los eventos históricos que rodean sus acciones en vida, debe ser quitadas de los lugares donde se exhiben como una manera de reivindicar a las comunidades violentadas en determinado periodo del pasado.

Ahora bien, todo el anterior contexto es con el fin de referirnos a un caso particular, que no precisamente se dio en el auge del derribo de estatua, sino con ocasión de las obras de renovación del parque principal de Sandoná en aquel entonces y es en relación a la estatua de Simón Bolívar, pues hace algún tiempo revisando un archivo personal de fotografías me encontré con algunas de dicha estatua en la antigua sede de la Alcaldía Municipal donde fue llevada para poder iniciar las obras, lo que me hizo preguntarme dónde se encontraba actualmente o qué había sucedido con ella. Después de algunas indagaciones, me comentaron que se encontraba al sol y al agua en el parqueadero de la policía nacional y es aquí donde me planteo un interrogante ¿es ese el lugar indicado para la estatua? Al unísono la gran mayoría tal vez digan un SI rotundo, sin embargo, para el suscrito, otro debería ser el lugar final de tal elemento por las razones que a continuación se expresan.


Para los días en que fue removida no despertaba la incomodidad e inconformismo que despierta hoy en día, con justa razón, teníamos la versión histórica que nos habían enseñado en el colegio y que nada mencionada acerca de aquellos eventos destacados como “La navidad negra” ya por todos conocidos y que afortunadamente en los últimos años se han venido dando conocer de una manera más extensa, haciendo que aquel ideal del Libertador honorable y valiente desaparezca y sea reemplazada por la del enemigo vil quien en una venganza jurada al pueblo pastuso, ordenó que lo masacraran, es evidente entonces porque no puede un ocupar un lugar predilecto dentro de la actual coyuntura del nariñense. Sin embargo, la misma puede ser usada para contar otros relatos acerca de cómo la historia la escriben los vencedores y así se perpetúan ideales erróneos sobre ciertos hechos y personajes a través de los medios educativos y demás, todo al auspicio de quien ostente el poder, a tal punto casi de idolatrar a quien un día se propuso desaparecer totalmente a las gentes de esta tierra, no por nada existen museos sobre el holocausto, precisamente para recordar la tiranía de la que es capaz el ser humano y sus líderes. Al respecto señala el especialista en historia contemporánea Alfredo González-Ruibal: “Las estatuas no tienen que ver con la historia, tienen que ver con el poder”.

Sumado a lo anterior, el objeto en cuestión hace parte de la historia de Sandoná, desconozco los pormenores de su obtención, de su llegada, de su instalación y permanencia hasta el último momento que acompañó el parque principal y que vio pasar a quién sabe cuántas generaciones de sandoneños, tantas fiestas de verano, tantos ires y venires, los conocedores del tema sabrán dar mejor información al respecto, pero es indudable que es un elemento que se debe considerar al evaluar si su última estancia es en el parqueadero de la policía municipal o en un sitio más indicado, advirtiendo que no me atrevo a sugerir sitio alguno.


Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.

Author: Admin

3 thoughts on “¿Qué hacer con la estatua de Bolívar?

  1. Desde hace muchos años he odiado las esculturas de bolivar lo mío no es de ahora y para mí esa estatua debe hacerse pedasitos .

  2. Siempre he leído acerca de el proceso de emancipación en Colombia y tengo una concepción clara. Yo considero que Bolivar por haber solo pasado de ida y vuelta por las calles de nuestro pueblo y por las atrocidades cometidas al pueblo nariñense para someterlo a sus caprichos. NO merece su presencia en le parque principal de nuestro municipio. Más bien se debería fundir y hacer una estatua de Agustín Agualongo o Hernando Gómez Jiménez como uno de los mejores alcaldes. Pero en fin queda abierta la discusión y sería bueno que nos inviten a una tertulia para eso.

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