Realizarán peregrinación al Señor de los Milagros

Cortesía de Januar López Benavides

El próximo 13 de septiembre se desarrollará la
primera peregrinación al Señor de los Milagros de Sandoná
informó el
comunicador Sofonías Rodríguez Montezuma.

La iniciativa de realizar la jornada religiosa
surgió de tiempo atrás en el programa dominical “Hola Sandoná”
que dirige el destacado
comunicador sandoneño y tienen como fin lograr que la comunidad nariñense y
colombiana admire la obra del maestro Alfonso Zambrano Payán que reposa en la
parte alta del altar mayor de la Basílica Nuestra Señora del Rosario, además de fomentar
el turismo hacia esta localidad.
Rodríguez Montezuma indicó que le expuso la
idea directamente a Monseñor Julio Enrique Prado Bolaños quien no dudó en
avalarla
.
Teniendo en cuenta la importancia de la imagen
del Señor Crucificado el padre Emiro Libardo Enríquez inició la celebración de
las misas en su honor el pasado 14 de mayo que se repetirán cada mes en la
misma fecha
y anunció que para la fiesta del 14 de septiembre se desarrollará
una programación especial.
Según el historiador sandoneño Libardo Suárez
Andrade el Señor de los Milagros es una obra de arte tallada en madera de cedro
por el maestro pastuso Alfonso Zambrano Payán contratado expresamente por el
ciudadano sandoneño Lucio Meza Vargas
para la conmemoración del centenario de
la parroquia Nuestra Señora del Rosario de esta localidad.
El maestro Zambrano Payán tardó 11 meses para
elaborar el Crucificado
que fue instalado en el altar mayor de la basílica el
10 de diciembre de 1967 por intermedio del maestro Filemón Vallejo Montenegro.
Posteriormente en una ceremonia especial
realizada el 30 de junio de 1968, día de celebración del centenario de la
parroquia, la imagen fue bendecida por Monseñor Jorge Giraldo Restrepo obispo
en ese entonces de la
Diócesis de Pasto.

El historiador sandoneño manifiesta con orgullo que
el Señor de los Milagros, que mide 4.75 metros de altura, es la imagen de altar
más grande del mundo
y señala que al observarla desde el interior de la
basílica se siente una gran admiración y devoción que aumentan si uno ingresa
al altar mayor y se postra al pie de ella.

Author: Miguel Cordoba

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