Sandoná tiene moderna planta de sacrificio

Parte interior del nuevo matadero municipal

El 10 de junio del año 2009 cuando una comisión de funcionarios del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos – Invima por solicitud de la Procuraduría Agraría selló el matadero municipal de Sandoná iniciaron los problemas no únicamente para los expendedores de carne, sino también para las autoridades locales y para la propia comunidad sandoneña.

Jaime Cabrera uno de los expendedores de carne recuerda que en aquella oportunidad visitaron Sandoná Alvaro Berdugo Morales y Ana Lucía Solarte a cumplir la diligencia de sellamiento del lugar porque no cumplía con los requisitos mínimos para sacrificar ganado vacuno y porcino.
Los meses siguientes fueron de una completa lucha para los expendedores de este alimento básico de la canasta familiar porque les tocó comprar las reses y los cerdos y llevarlos a la planta de sacrificio de Pasto y en algunas oportunidades al matadero municipal de Consacá y por otro adelantaban continuas reuniones con el alcalde Diego Olegario Arcos y con representantes del gobierno departamental a fin de buscarle solución a la problemática presentada.
En este período Cabrera convocó a sus colegas y a los antiguos trabajadores del matadero para organizarse y buscarle una salida a la situación a la cual asistieron aproximadamente unas 48 personas, sin embargo con el correr del tiempo y de las reuniones 12 se comprometieron a continuar con la naciente organización.
Antiguo matadero municipal

El hecho que permitió que su motivación aumentara se dio cuando fueron convocados a una mesa de trabajo en el auditorio de la gobernación de Nariño por parte del secretario de agricultura Javier Cuaical, en la cual participaron funcionarios del Invima, del Instituto departamental de salud de Nariño, de la Procuraduría agraria, de Frigovito y representantes de la mayoría de los municipios nariñenses, en la cual se planteó la idea de volver a adecuar los anteriores mataderos con las condiciones mínimas exigidas por el Invima.

Emprendieron la tarea de recaudar recursos para empezar los trabajos de construcción del nuevo matadero por lo cual aportó cada uno la suma de 500 mil pesos que desafortunadamente los perdieron en un atraco en la vía circunvalar Galeras, situación que no los desmotivó porque una vez superaron esta situación colocaron nuevamente de a 500 mil pesos por cada uno.
Instalaciones internas del antiguo matadero municipal

Con estos recursos y luego de exponerle la idea al alcalde y al personero y muy a pesar del escepticismo del mandatario local iniciaron la construcción del nuevo matadero en el mismo lugar donde había funcionado el anterior, en agosto de 2009 y la primera etapa la terminaron en diciembre del mismo año.

Para financiar el proyecto que fue diseñado por el arquitecto Jorge Díaz y que tuvo un costo de 300 millones de pesos, continuaron con los aportes personales y con actividades que se adelantaron en este período como la rifa de una moto, un bingo y un festival gastronómico.
Cabrera recuerda que en una de esas reuniones tomaron la decisión de darle un nombre a la microempresa y juntaron las primeras sílabas de la planta de sacrificio de ganado, por lo cual continuaron llamándole Plasagan, como se conoce en la actualidad.
En febrero del año 2.010 dos funcionarias del Invima Sandra Rodríguez y Ana Lucía Solarte visitaron el nuevo matadero y luego de firmar un acta de cumplimiento del 64 por ciento de las exigencias, levantaron la medida sanitaria con observaciones, entre ellas el cumplimiento del plan de mejoramiento en el cual se incluía el tema del manejo de las aguas residuales.
Moderna planta de sacrificio

Con este impulso continuaron los trabajos para darle cumplimiento a los requisitos de las funcionarias y fue así como en mayo de 2.010 se iniciaron las labores de sacrificio de ganado vacuno y porcino con el visto bueno del alcalde municipal en el nuevo matadero de Sandoná.

Paralelo a la construcción del matadero municipal se inició el proceso de mejoramiento de los expendios de carne, conocidos en Sandoná como tercenas, que avanza por buen camino comenta Cabrera porque de las 22 que existen en la localidad 10 ya han cumplido con los requisitos exigidos por la oficina municipal de saneamiento ambiental.
Por su parte Arbey Martínez presidente de Plasagan señala que en la actualidad se sacrifican entre 14 y 15 reses los días viernes y unos 12 cerdos los días jueves en condiciones de higiene que garantiza un excelente producto a los consumidores de este municipio y de los municipios vecinos, porque de igual manera la microempresa adquirió un vehículo tipo furgón para el transporte de la carne.
Uno de los modernos expendios de carne

En la actualidad de la junta directiva hacen parte Arbey Martínez como presidente, Ramiro Rosero secretario, tesorero Jaime Cabrera, fiscal Manuel Castillo y vocal Emilio Calderón.

Luis Carlos Torres Gómez de la oficina de saneamiento ambiental que se dedica a las labores de control dentro del programa de carnes indicó que no existe término de comparación entre las labores de sacrificio realizadas en el viejo matadero bajo condiciones absolutamente antihigiénicas y las que se realizan en la actualidad en las cuales se da cumplimiento a las normas del Invima.
Explicó que realiza controles a la carne cada ochos días directamente en el vehículo que la transporta y de igual manera lo hace en las tercenas para garantizar que este producto no ofrezca ningún problema a los todos los consumidores.

Author: Miguel Cordoba

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