Visión de Mujer
Por Elsy Melo Maya
elsy.ya@hotmail.com
“En cada taza de café de Sandoná abraza la tierra, el trabajo de sus campesinos y la memoria de su gente”. Como plantea Boaventura de Sousa Santos, “los territorios se leen con los sentidos”: en Sandoná, el aroma del café, las manos campesinas y los saberes heredados revelan que la vida cotidiana de las comunidades es fuente invaluable de conocimiento.
El sábado 24 de octubre, los estudiantes de primer semestre del programa en Administración Pública Territorial, de la ESAP – Territorial Nariño – Alto Putumayo, CETAP Sandoná, realizaron una salida de campo, en el marco de la asignatura Fundamentos Sociológicos, orientados por el docente de la ESAP, especialista Yovanni Delgado Meneses.
La visita a La Fidela, empresa familiar ubicada en el barrio San Francisco, permitió conocer una experiencia que integra el cultivo, el procesamiento, el tostado y la molienda del café. Cada etapa reveló más que una actividad económica: la relación entre familia, trabajo, conocimiento y territorio, elementos que dan sentido a la cultura cafetera y dinamizan la economía local.
Esta experiencia dialoga con el pensamiento de Orlando Fals Borda y la Investigación Acción Participativa, que reivindica la construcción del conocimiento desde las realidades y las voces de las comunidades; se conecta con las epistemologías del sur, que invitan a cuestionar la hegemonía del pensamiento eurocentrado y reconocer otras formas de comprender el mundo, históricamente invisibilizadas. Volver a lo nuestro no significa rechazar el conocimiento universal, es propiciar un diálogo crítico entre saberes científicos, populares y ancestrales.
Para los futuros profesionales esta mirada es fundamental: administrar lo público implica conocer la esencia territorial, comprender sus relaciones sociales y reconocer a sus habitantes como protagonistas del desarrollo.
Con esta apuesta pedagógica, la ESAP reafirma su compromiso académico y presencia en los territorios, acercando los contenidos curriculares a realidades locales, coadyuvando al desarrollo integral de la región, el reconocimiento de la diversidad cultural, capacidades productivas y saberes ancestrales.
Sandoná fue un aula abierta, donde el café cuenta historias de identidad, trabajo y resistencia cultural, recordando que el desarrollo también nace en la tierra cultivada, en los oficios transmitidos y en la memoria viva de las comunidades.
Conocer el territorio es escuchar las voces de sus gentes; transformarlo exige reconocer la importancia de los saberes ancestrales en la construcción de un futuro con identidad y dignidad.
2 de noviembre de 2026
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