Santiago Gómez, su pasión por el fútbol: impronta de su padre

Tomado de www.periodico.udenar.edu.co

La División de Autoevaluación Acreditación y Certificación de la Universidad de Nariño presenta una breve reseña de la trayectoria y pasión por el fútbol del profesor Giraldo Javier Gómez Guerra y de su hijo Santiago Gómez Realpe, integrante de la Asociación Deportivo Pasto, exalumno del Liceo de la Universidad de Nariño.


La formación en el área deportiva de Santiago Gómez Realpe jugador profesional del equipo de Fútbol Deportivo Pasto, tiene su raíz en su padre, el profesor Giraldo Javier Gómez[1], quien con sus hermanos Álvaro Hernando y Oscar, desde niños dedicaban su tiempo al juego del fútbol en Sandoná, en el barrio, en la escuela y en el colegio. “La vida mía fue jugar fútbol y quizá, eso que a mí me gustó tanto, genéticamente fue transmitido a Santiago”, precisó el profesor Giraldo, quien integró la Selección Sandoná, participó en un Campeonato Departamental de Fútbol, en campeonatos intercolegiados e interbarrios; al terminar su bachillerato en el Instituto Santo Tomás de Aquino en 1981, fue llamado a la Selección Nariño, pero no pudo vincularse dado que su padre lo condicionó a escoger entre el estudio o el fútbol. Al iniciar sus estudios en la Facultad de Artes de la Universidad de Nariño, formó parte del equipo de fútbol de la Universidad y de diferentes equipos de la ciudad como el Club Deportivo Colorado, Independiente Santafé, Javeriano, Café Don Tinto, Baldosas Multicolor, entre otros.

Cursando el VI semestre, una de las entidades bancarias de la ciudad de Pasto, lo invitó a formar parte de su equipo y por el fútbol se vinculó laboralmente a la misma. Trabajaba, estudiaba y jugaba fútbol. “Muchas cosas se las debo al fútbol, quizá esa pasión, esa sangre son las que hacen la impronta en un hijo. Hemos hecho muchos esfuerzos para que Santiago convierta sus sueños y anhelos en una realidad”, manifestó.

Su hijo Santiago nació en Pasto el 27 de mayo de 1998; el profesor Giraldo, junto con su esposa María del Pilar Realpe y Daniela, su hija mayor, le generaron un entorno frente al fútbol rodeándolo con el balón, el uniforme, la cancha; el niño, en familia acompañaba a su papá a los partidos. A los cuatro años Santiago, con sus primos, especialmente con Felipe, ya jugaba en las canchas de barrio y en el garaje de su abuelita; “de niños soñamos muchas cosas y sin saberlo no dimensionamos la capacidad que tendrían esos sueños en nuestra vida”, dice el integrante del Deportivo Pasto.


Santiago, a los cinco años, ingresó a preescolar en el Colegio San Felipe, donde cursó su primaria; con su primer equipo participó en un campeonato interpreescolar destacándose como goleador; inició su capacitación deportiva en la Escuela de Fútbol Club Javeriano, a la cual, agradece la formación recibida durante su permanencia hasta los quince años; a sus doce años, fue llamado a la Selección Nariño para jugar en el departamento de Caquetá; con el equipo Javeriano, jugó en Popayán, Cali y en varios municipios del departamento de Nariño. Participó en torneos del orden nacional como la Sub-15; posteriormente, con el River Plate y con El Tallarí jugó un campeonato de la Sub-17, respectivamente.

Cursó el bachillerato en el Liceo de la Universidad de Nariño; a los diecisiete años se presentó en Cali al Reality de RCN “Sueño Fútbol”, escogido como representante de la zona Suroccidente fue a Bogotá y entre 5.000 participantes quedó entre los 22 seleccionados a nivel nacional; esto le permitió a Santiago capacitarse con jugadores profesionales como el Pibe Valderrama y Jorge Bolaño sus profesores del Reality. En este contexto, fue seleccionado por el equipo Patriotas de Tunja y el Deportivo Pasto; así, en la búsqueda de nuevas experiencias, viajó a Tunja (1 día antes de cumplir los 18 años) donde participó en la Sub-20 con el equipo Patriotas y también jugó en los partidos de Copa a nivel profesional. Su permanencia en Tunja fue enriquecedora al conocer la cultura de otros jugadores y al emprender sus estudios de Psicología en modalidad virtual.

Tuvo acercamiento a una franquicia del Porto en Bogotá, con la proyección de viajar a Portugal a la Sub-19. En el 2018 por su preparación física y mental logra vincularse a la Sub-20 del Deportivo Pasto y ad portas de cumplir los 20 años hace parte del equipo profesional; más adelante, en el 2019 viaja a la República Dominicana, donde logra jugar como futbolista profesional con el Club Deportivo Atlántico, generando gran expectativa por su desempeño, sin embargo, la coyuntura de la COVID-19 obliga su regreso a Pasto donde solicita al profesor Flavio Torres le permitiera entrenar con el Deportivo Pasto; así, entrenó con el equipo durante todo el año 2021, tiempo que también aprovecha académicamente para cursar algunas materias y realizar su práctica profesional de Psicología.

Su dedicación, disciplina y perseverancia en sus entrenamientos hacen que en el año 2022 sea aprobado y aceptado a nivel profesional en el equipo bajo la dirección del profesor Flavio Torres; hizo una pretemporada y temporada alterna, estuvo a prueba  siempre con la certeza de que el momento llegaría, de qué la oportunidad estaba allí tras el proceso de mucho aprendizaje y empeño; Santiago, nunca perdió el objetivo.

La principal enseñanza que ha dejado el fútbol en la vida de Santiago, es la disciplina y la perseverancia, valores que han blindado su práctica en este deporte; a los veinticuatro años ha cumplido uno de sus grandes sueños; recuerda la primera vez que su papá lo llevó al estadio y de niño le dijo y se dijo a sí mismo, que jugaría en el Libertad con el equipo. En septiembre de este año (2022) pudo jugar como titular del Deportivo Pasto frente al Deportivo Cali, en la Liga BetPlay, al respecto expresa: “Vivir el momento de entonar el Himno, fue único, recordé que de niños con mis primos Felipe y Camilo simulábamos hacer esos actos protocolarios; lo importante es perseverar, tener objetivos claros, que en algún momento la oportunidad llega. Agradezco al Deportivo Pasto por darme esta oportunidad, tengo otros objetivos y metas por cumplir con la Institución, quiero estar más establecido como titular y hacer historia en el equipo”.

Por su parte, el profesor Girado sostiene: “En la formación de los futbolistas profesionales el acompañamiento de los padres desde la niñez es fundamental. Mientras yo trabajaba, mi esposa María del Pilar era quien llevaba a Santiago a los partidos, lo acompañaba y le daba ánimo; los niños siempre quieren ganar, ser la figura, ser el goleador y cuando no lo alcanzan se deprimen, lloran y se angustian, entonces la mamá está allí. El apoyo motivacional, económico y la gestión para que puedan desarrollar sus expectativas son aspectos esenciales en los que debe intervenir la familia para llevar a efecto esta formación deportiva”.

Santiago dice: “Creo que como padres ellos viven los sueños, las frustraciones y los triunfos más que nosotros los hijos; de niño miraba a mi mamá ir a los partidos, a los entrenos, algunas veces iba mi tío Oscar, me gustaba que vaya a verme jugar, me daba ánimo; siempre anhelé que mi papá fuera a algún partido, pero era muy difícil que asistiera por los compromisos del trabajo, viajaba mucho, entonces era un honor, era algo grande para mí que mi papá fuera a un partido”.

El profesor Giraldo considera que como padres, independientemente del triunfo o la derrota, lo fundamental es estar allí generando calma en la derrota y humildad en el triunfo; cuando un niño o una niña tenga condiciones, habilidades y destrezas para el deporte, es importante apoyarle, facilitarle el camino y darle las herramientas para que las desarrolle, generarle el engranaje de esa formación integral como deportista, como persona y como profesional. “Santiago pudo ser lo que yo no pude ser, condiciones no me faltaron, sin embargo, no tuve el apoyo, mi papá me dio a escoger entre el fútbol o el estudio, si escogía el fútbol me sacaba de la casa; las cosas eran drásticas”, afirma el profesor.

La persistencia es uno de los valores que marca la vida de Santiago para lograr sus objetivos, no se deja vencer por los obstáculos, por el contrario, ve en estas oportunidades que le permiten ganar experiencia y avanzar hacia la excelencia. Es autocrítico, aspecto que le ayuda a reflexionar, aprender y emprender acciones que lo llevan siempre a ser mejor. “El hecho no es llegar, sino la forma como se llega” es su lema, refiriéndose a que el trayecto no es corto, no es fácil, pero sí ese paso a paso se lo da con esfuerzo, dedicación y responsabilidad, los objetivos son alcanzables.

“A QUIENES TIENEN UN SUEÑO EN EL DEPORTE O EN LA VIDA SI LO CONVIERTEN EN OBJETIVO, EN METAS Y AVANZAN, SÍ SE CONSIGUE; ES LA MISIÓN DE LA VIDA, LOGRAR LOS OBJETIVOS, HACER LO QUE TE HACE FELIZ”. SGR.

División de Autoevaluación, Acreditación y Certificación – DAAC
Proyectó: Sonia Patricia Erazo Coral.
Profesional DAAC
Aprobó: DAAC

[1] Docente de la Universidad de Nariño adscrito a la Facultad de Artes

Nota original:

Author: Miguel Cordoba

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