Con todos los honores fue despedido patrullero sandoneño

Con todos los honores fue despedido este domingo en la tarde el patrullero Diego Armando Betancourt Enríquez, quien falleció el jueves en el Hospital Universitario Departamental de Nariño.


Durante la eucaristía, celebrada por el presbítero José Bernardo López, el ataúd envuelto con la bandera de Colombia, fue resguardada por cuatro patrulleros, en tanto que los artistas Xiomara Enríquez y Bosco Hernández realizaron el acompañamiento musical.


Antes de la bendición del sacerdote, intervinieron el coronel Alfonso Reyes Cruz subcomandate del Departamento de Policía Nariño, quien leyó un mensaje del coronel Nelson Parrado Mora, y el abogado Luis Fernando Guerrero Rojas, quien agradeció las voces de condolencia y solidaridad que hicieron llegar a los padres y hermana del patrullero y resaltó la vida de su primo.


Los integrantes de la Policía le rindieron los primeros honores al patrullero sandoneño en el atrio de la basílica Nuestra Señora del Rosario y en seguida los oficiales de la Policía, que acompañaron a las honras fúnebres, doblaron el tricolor colombiano, lo depositaron en una urna triangular y conjuntamente con el kepis se la entregaron a sus padres.


El cortejo fúnebre se dirigió desde el templo parroquial hasta el cementerio Jardines de Paz en donde nuevamente los integrantes de la Policía le rindieron honores a su compañero.


Al son del tema musical “En las lejanías” del dúo ecuatoriano Bowen Villafuerte fue sepultado el patrullero nacido en el corregimiento de San Bernardo, en medio de los lamentos de familiares y amigos.


Trayectoria del joven patrullero

Luego de graduarse de bachiller académico en la Institución Educativa Santo Tomás de Aquino Diego Armando se dedicó a la agroindustria panelera, como acarreador de caña, en el trapiche de la empresa Dulcenar de propiedad de sus tíos Luis Guerrero y María Eugenia Rojas.

Luego de realizar el curso de patrullero en la escuela Simón Bolívar de la ciudad Tuluá, Valle del Cauca, a comienzos de 2016 ingresó a la Policía. Trabajó inicialmente en el departamento del Tolima y posteriormente en el departamento del Putumayo.

A la ciudad de Ipiales llegó el año pasado y permaneció en la institución hasta el sábado pasado cuando tuvo el fatal accidente de tránsito, que a la postre le causó la muerte y que dejó sumida en una profunda tristeza a sus familiares y amigos.

Author: Miguel Cordoba

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