“Juego de la vida”

Antes de la ceremonia de grados del
Diplomado de Gobernanza Territorial, los coordinadores del proceso formativo de
líderes y funcionarios de Sandoná, Consacá, Ancuya y Linares, orientaron un
ejercicio por equipos denominado “Juego de la vida”
, que tenía como objetivo
ganar la mayor cantidad posible de dinero.

El juego consistía en realizar seis
votaciones, dos de las cuales tenían una puntuación superior. Mediante una sola
combinación era posible que los dos equipos ganaran
; otras dos combinaciones
permitían que un equipo le gane al otro y la cuarta combinación tenía como
consecuencia la pérdida de los dos bandos.
En el equipo sandoneño estuvimos 20
personas y nos enfrentamos al equipo de Consacá. Las reglas de juego señalaban
que los dos equipos estén en lugares separados
; utilizar un tiempo determinado
para realizar las votaciones; un supervisor por equipo y un mensajero, quien
informaba a los supervisores y a los participantes los resultados de cada
votación.
En la primera votación los dos
equipos perdimos, sin embargo el resultado provocó una reflexión sobre cómo se
debería votar en la segunda ronda: unos tomaron una decisión, luego de los argumentos
del caso, basados en la idea de ganar a los contendientes porque precisamente
se trataba de un juego, mientras que en el otro grupo tomamos la decisión
opuesta con el argumento de que se debía enviar una señal amigable, para llegar
a la opción de ganar – ganar
.
Como no hubo consenso fue necesario
recurrir a las reglas de la democracia. Ganaron los de la primera opción.
Después de un corto tiempo nos enteramos que los consaqueños votaron en este
mismo sentido. Resultado los dos equipos perdimos.
En la tercera votación y luego de
escucharnos con los diferentes argumentos fuimos nuevamente a la votación interna
que nos dejó empatados a 10. Nos tocó lanzar una moneda y en esta suerte
nuevamente se impuso la primera opción
. Nuestros vecinos de Consacá realizaron
una votación similar para continuar con pérdidas en cada equipo.
Se pueden imaginar los resultados de
las tres votaciones siguientes. Al final del juego tanto los sandoneños como
los consaqueños perdimos. Más allá del resultado, el juego nos dejó una
profunda reflexión sobre el diplomado de Gobernanza territorial, que tenía como
pilares básicos: la empatía, el pensamiento crítico y el pensamiento en
perspectiva ética
.

Si aplicamos la empatía podremos tener unas mejores relaciones con nuestros familiares, vecinos, amigos y en general al interior de nuestras comunidades, para lo cual es necesario utilizar nuestras facultades emocionales, racionales y espirituales para aprender a escuchar y hablar de manera clara y sencilla.

Para adquirir el pensamiento crítico es necesario mucha reflexión y pasar toda la información que recibimos a diario por nuestra razón y no quedarnos únicamente en la emoción, más en esta época en las que estamos bombardeados por noticias falsas por diferentes medios, en especial por las redes sociales virtuales.

Acceder al pensamiento en perspectiva ética significa que debemos empezar a desaprender una serie de conductas y comportamientos con el fin de avanzar hacia una cultura basada en valores, entre los cuales se encuentren el respeto, la honestidad, la responsabilidad, el cumplimiento, la disciplina, la paciencia y la perseverancia, entre otros.

Se hace necesario apropiar estos
conceptos, compartirlos con nuestros familiares y vecinos, con el fin de lograr
ganar el “Juego de la vida”
, fundamental en la anhelada transformación social de
nuestros territorios locales.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.