“La democracia nos quedó grande”: CNTV

Por: Omar Rincón  
       Investigador y profesor de Comunicación y Televisión     
Tomado de Semanario Virtual Caja de Herramientas
           
La CNTV se acabó y bien le vaya. La felicidad es máxima. La CNTV se gastaba más de 150 mil millones al año, y nunca salió una buena decisión de ella. Pero, perdió la democracia.
Perdió la democracia porque la Constitución de 1991 había creado un ente autónomo, representativo de la sociedad civil y que imaginaba que la comunicación era de todos. Y la CNTV nunca fue autónoma, nunca representó a nadie y defendió sólo la comunicación de los gobiernos, los políticos y los canales.
Perdió la democracia porque nunca apoyó la producción de contenidos, ni la creación de un movimiento de creadores, realizadores y televidentes. Todo se le iba en eventos inservibles, estudios no usables y decisiones mal tomadas.
Perdió la democracia porque sólo existió para beneficiar a Caracol y RCN y no para pluralizar los operadores de la televisión nacional.
Perdió la democracia porque los gobiernos dejaron de invertir en televisión pública, antes de la CNTV, los gobiernos dedicaban cerca de 5 millones de dólares a los canales públicos; después, el Gobierno sólo ordeñaba favores y no daba un peso: 300 consejos comunitarios a 50 millones de pesos pagos por la CNTV: despilfarro en propaganda.
Perdió la democracia porque no fuimos responsables para elegir a los comisionados: somos malos, peor corruptos eligiendo: (i) las facultades de comunicación y educación elegían uno: nunca seleccionaron a alguien que supiera de televisión: ¡Las universidades le quedaron mal a la democracia!; (ii) los canales regionales tenían otro representante: nunca eligieron uno que los defendiera y supiera del asunto, sino uno o una que dejara feliz al Gobierno de turno: adiós autonomía; (iii) los periodistas, artistas, realizadores, productores, libretistas y ligas de televidentes ponían otro: nunca elegimos a una persona que supiera del asunto de la televisión: siempre fue una acción rayando en lo ilícito; (iv) el Gobierno de turno elegía dos representantes: nunca pusieron gente que supiera, sino cuotas burocráticas, ojalá al borde de pensionarse. La democracia nos quedó grande, nunca se eligió a gente que supiera de televisión, políticas públicas o comunicación, los comisionados manifestaron su falta de ética al aceptar un cargo público sobre algo que no sabían; los comisionados expresaron su falta de transparencia cuando no “representaron” a su sector sino se convertían en cuerpo colegiado sin responsabilidad personal; la CNTV se convirtió en lugar de empleo para apadrinados políticos, no se necesitaba saber, sólo ser recomendado. ¡Esta es nuestra democracia!
Perdió la democracia porque los políticos se tomaron como botín propio a la CNTV y los canales regionales: eran sitios para puestos y otro$ beneficios más.
Nos quedó grande la democracia porque la televisión es fiel reflejo de la cultura política que nos habita: se crea una ley, luego se cambia y acomoda, y cada vez para favorecer un torcido interés. Se elegía comisionados para pagar favores y en marrullas que bordeaban lo sucio.
Y si quieren ver las otras razones para la muerte de la CNTV, los invito a leer al analista número uno del asunto: el profesor Germán Rey y su texto “Comisión Nacional de Televisión: ¡Y el dinosaurio… desapareció!” en la revista virtual Razón Pública. Y del ministro vendedor de internet… ya habrá espacio para divertirnos con su visión de la desaparición de la televisión.
¿Qué esperamos?
Inversión directa del Gobierno en producción de contenidos de las televisiones públicas: en Argentina se invierte por concurso 40 millones de dólares al año, y sin pasar por los políticos.
Que el Ministro de TICS aprenda de televisión: no estamos en Estados Unidos y la tele sí importa, y se ve mucho, y se hace política en ella (¡por favor ver lo que se ve por Internet en su amado USA!).
Un director de medios públicos con responsabilidad pública que dirija un sistema de medios audiovisuales y defienda a los creadores y a los televidentes. Más canales que Caracol y RCN.
Más televisión libre para los comunitarios.
Alguien que le ponga límite a Telmex.

Author: Miguel Cordoba

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