La Vuelta a España, Nairo Quintana y cómo se fabrica un campeón de ciclismo colombiano

Por Natalio
Cosoy
(@nataliocosoy)
BBC Mundo,
Bogotá
Tomado de
Artesanalmente,
muy artesanalmente.
Esa es la
respuesta que dan, de una forma u otra, quienes viven y conocen el ciclismo
colombiano
cuando se les pregunta cómo se crea un campeón de este deporte en el
país.

Es un proceso
en general amateur y bastante falto de apoyo.

No hay una infraestructura estatal o privada lo suficientemente desarrollada como para acompañar a potenciales estrellas desde la niñez o la adolescencia.

Los ciclistas
en Colombia primero son buenos, luego destacan, y finalmente reciben respaldos.

Ese es el caso
de un pequeño y poderoso deportista, sobre el que se posan todos los ojos de
este país este domingo: Nairo Quintana
.

El colombiano
es el virtual ganador de la Vuelta a España, 29 años después de que su compatriota
Luis Alberto “Lucho” Herrera consiguiera el mismo título
.

Quintana es el
ciclista más ganador en la historia del país con apenas 26 años de edad.

La historia de
su surgimiento y formación deportiva se replica en decenas de ciclistas
colombianos.

El 3 de julio
de 2015 nuestro corresponsal en Colombia, Natalio Cosoy, les preguntó a varios
pedalistas qué los hacía resaltar en la región y en el mundo.
La familia

“Papá”,
“mi padre”, “mis padres”.

La respuesta es
casi invariable. La falta de apoyo institucional está compensada por el rol de
la familia
, fundamentalmente de la figura del padre.

Lo dice
Quintana, lo dicen prácticamente todos.

Edwin Ávila empezó a andar en bici por estar con su papá
 (en la foto, abrazados),  aunque no le gustaba mucho el deporte
.

A veces,
incluso, son más las ganas de los padres que las de los propios hijos.

Yo empecé
por mi papá
“, le dijo un risueño Edwin Ávila a BBC Mundo.

“A mí no
me gustaba mucho (andar en bici), pero me gustaba compartir con él”.

Ávila ostenta
hoy una importante colección de medallas
y primeros puestos a nivel
internacional.

En otras
ocasiones, la violencia se interpuso en el vínculo, pero la figura paterna
sigue presente.

Rigoberto Urán, otro de los colombianos en el Tour de Francia,
también arrancó en el ciclismo con su padre,
uien murió de forma violenta.

Cuando
Rigoberto Urán, uno de los grandes del ciclismo colombiano contemporáneo, tenía
14 años, hombres armados -se cree que paramilitares- detuvieron a su padre en
un retén sobre la carretera por la que iba en su bicicleta y lo asesinaron
.

Mi viejo
me inició y a los tres meses murió
“, le contó Urán al periodista Mauricio
Silva, en una entrevista publicada en su libro Enséñame a ser Héroe.

Me aferré
a la bici
“, dijo.

Urán quedó como
subcampeón en el Giro de Italia en 2014, detrás de Nairo Quintana.

Hernando Rojas entrena a un equipo de mujeres
entre las que se encuentra su hija Angie.

Muchos padres,
además de apoyar a sus hijos, se vuelven mentores de otros jóvenes.

Eso sucede con
Hernando Rojas, que comenzó formando a su hija Angie y ahora entrena a todo el
equipo femenino del que ella forma parte y que en 2014 viajó a correr el Giro
de la Toscana en Italia.

Pero también
están las madres.

(Ella)
está totalmente entregada a mí
“, le contó a BBC Mundo Nélson Torres,
ciclista de élite de la Liga de Bogotá.

Su madre es su
principal motor anímico: “Nunca desfallezca, que algún día se va a dar la
oportunidad”, le dice a su hijo.

Las características topográficas de Colombia son tan buenas para
el ciclismo, que hasta corredores europeos vienen a entrenar al país.

Topografía

Ese apoyo
familiar, la intensidad de ese respaldo, es una de las claves del ciclismo
colombiano, de esta fábrica de campeones.

Pero hay otras.

Sobre todo una:
la topografía.

Colombia es un
país montañoso, en el que la cordillera de los Andes
se abre en tres cadenas
con largas laderas.

Son perfectas
para el ciclismo; ofrecen uno de los mejores entornos para aprender y para
entrenar
.

Hay tramos en
subida de 30 o 40 kilómetros de distancia; o más, como el imponente Alto de las
Letras, con 83 kilómetros de largo y más de 3.000 metros de desnivel
, algo que
en Europa no existe.

Por esto,
muchos ciclistas colombianos que corren en el Viejo Continente, y hasta
ciclistas europeos, viajan a Colombia para prepararse para las grandes
competencias
.

Esta topografía
ideal está, además, acompañada por un clima relativamente estable, donde las
temperaturas nunca bajan a extremos que impidan entrenar.

¿Será el agua de panela? ¿O el bocadillo de guayaba?

Más fresco que
una lechuga

Hay quienes
dicen que hay algún que otro secreto más, originario de esta tierra, que les da
fuerzas especiales a sus ciclistas.

El agua de
panela (jugo de caña de azúcar) es uno; el bocadillo de guayaba es otro.

Y, por
supuesto, el café.

Muchos cargan
su cafetera eléctrica en las carreras, sean donde sean, para que no les falte
la energizante bebida
.

Por último, un
secreto para paliar el calor, que Hernando Rojas usó con su equipo femenino en
una carrera en Centroamérica: colocar una hoja de lechuga entre la cabeza y el
casco.

Genética

Posiblemente no
haya gran base científica para todos esos trucos alimenticios.

Pero sí la hay
respecto al beneficio que les da a los ciclistas nacer en esta geografía.

La genética favorece a los corredores colombianos,
especialmente en etapas o carreras de montaña.

Los grandes
ciclistas colombianos suelen nacer y desarrollarse en el altiplano
cundiboyacense (Nairo Quintana) o en Antioquia (Rigoberto Urán).

Son montañeses.
Tienen mayor capacidad pulmonar, su cuerpo está adaptado genéticamente a la
altura
, que supera en muchas partes los 2.500 metros.

Por eso suelen
ganar las etapas de montaña en las grandes carreras, algo por lo que siempre se
ha destacado el ciclismo colombiano.

Hay
algunos marcadores genéticos que les dan esa cierta ventaja
“, le explicó a
BBC Mundo Miguel Alexander Niño Rey, director médico del Instituto Distrital de
Recreación y Deporte (IDRD) de Bogotá.

Vienen
“codificados, digamos, en altura”.

Nairo Quintana
es un ejemplo extremo
: llega a tener el doble de capacidad de absorción de
oxígeno que una persona normal.

“Deporte
nacional”

Además, muchos
viven y crecen arriba de una bicicleta.

Lucho Herrera (izq.) fue el primer ciclista colombiano
 -y latinoamericano- en ganar una etapa del Tour de Francia, en 1984,
y es uno de los que ha entusiasmado a las generaciones que le siguieron.

En el campo es
un medio de transporte esencial, una herramienta, y también una forma de
recreación
.

Sólo basta
salir un sábado o un domingo por las carretera de Cundinamarca y Boyacá para
evidenciar la preponderancia de la bici.

Hay tramos
donde puede haber tantos ciclistas que los coches directamente no pueden pasar.
Es como
el deporte nacional
“, le dijo a BBC Mundo Julián Velázquez, entrenador de
la selección Colombia de pista.

“Es de los
poquitos países donde el ciclismo está a la par o a veces por encima del
fútbol”.

Así, en
Colombia, los grandes ciclistas son estrellas, son admirados.

Y el hecho de
contar con grandes figuras hace que los jóvenes tengan modelos a seguir,
ídolos.

Los circuitos

Incentivados
por sus padres, motivados por sus antecesores, los jóvenes colombianos empiezan
su camino en el ciclismo competitivo en carreras conocidas como circuitos.

Después de su paso por los circuitos,
Edwin Ávila no paró de ganar medallas.

Tan sólo en
Bogotá puede haber seis u ocho circuitos por fin de semana, le contó a BBC
Mundo Hernando Rojas, el entrenador.

En cada uno
participan alrededor de 50 ciclistas, a veces más.

Así empezó su
hija, Angie.
Ella cuenta que
en general los muchachos y muchachas corren en bicicletas prestadas, o bicis
tan enclenques que “al final de la carrera ya están todas
descompuestas
“.

Los circuitos
no cobran inscripción, pero pagan premio. En algunos, el ganador puede llevarse
500.000 pesos (casi US$200)
.

“Esa
primera plata es la que los tienta a seguir”, dice Angie.

Así empezó
Edwin Ávila, el muchachito al que no le gustaba la bici.

La anécdota es
deliciosa.

A los 15 años
el papá lo iba a llevar a un circuito en Bogotá, pero como amaneció lloviendo
le dijo “no vayamos”.

“Y, bueno,
como a mí no me interesaba, entonces me volví a acostar a dormir”,
comparte con BBC Mundo.

Pero entonces
el padre pensó: “No, le voy a enseñar a ser flojo”, así que lo
despertó y se lo llevó a correr.

Montó una
bicicleta sencilla, de acero, que su papá le había mandado a hacer.

“Yo no
sabía ni qué estaba haciendo”, continúa Ávila.

“Corría
atrás, y no sabía cuándo terminaba la carrera, pero yo vi que todo el mundo
estaba como embalando, y dije ‘no, por si las moscas yo embalo también'”.

“Yo no
sabía que ahí terminaba… y gané”.

Progresión

Se llevó un
premio de 70.000 pesos (US$26) y dijo: “Uy, yo soy bueno para esto”.

Allí estaba el
entrenador de la Liga de Bogotá, que se lo confirmó: le dijo a su padre que lo
quería sumar al equipo.

El ciclismo es en Colombia en deporte practicado por personas
de todas las edades, en forma competitiva y recreativa.

Eso es lo que
suele suceder con todos los campeones en Colombia cuando empiezan.

Algún
entrenador o promotor los ve ganar un circuito y se lo llevan o deciden
apoyarlos.

Y comienza
entonces una progresión que puede ser, como explica Angie Rojas, la siguiente:
del circuito, a la selección local (la de Bogotá, por ejemplo); luego al campeonato
nacional, la selección Colombia, competencias panamericanas y sudamericanas; y,
finalmente, la llegada a un gran equipo.

Es lo que le
pasó a Edwin Ávila.

Hoy corre para
el equipo Colombia Cycling Pro y entrena un promedio de cinco horas por día,
para hacer entre 800 y 1.000 kilómetros por semana.

La suerte de
Angie Rojas fue semejante, pero para las mujeres todavía existe un techo más
bajo en Colombia.

La poca
inversión que existe suele concentrarse en los hombres.

Falta de apoyo

El ahogo
económico es un problema para todos los ciclistas colombianos.

Para poder
correr, los ciclistas deben pagarle una cuota anual a un club que los inscribe
en las competencias.

El pobre
ciclista es el que termina pagando todo. Yo he estado luchando con la
Federación para arreglar eso, pero como que no hay arreglo
“, le dijo sobre
eso Nairo Quintana al periodista Mauricio Silva.

“Incluso
uno tiene que comprar el uniforme para hacerles publicidad a ellos; es
absurdo”, agregó Quintana.

Además está la
licencia de la Federación Colombiana de Ciclismo, que cuesta unos 110.000 pesos
por año (US$42).

Y toda la
logística para participar de una carrera dentro de Colombia, que puede rondar
los 500.000 pesos (US$200).

Competir en el
extranjero multiplica dramáticamente los costos.

Cuando el
equipo de Angie Rojas corrió el Giro de la Toscana, gastaron 9 millones de
pesos por corredora (casi US$3.500).

Tuvieron el
apoyo de la Liga de Bogotá, pero no de la Federación.

“Sin
malicia”

La escasez de
recursos no es la única debilidad del ciclismo colombiano.

Angie Rojas corre para “poder darle alegrías” a su familia,
“que es como el primer patrocinador, el primer apoyo que tienes”, dice.

Julián
Velázquez, entrenador de la selección de pista, le dijo a BBC Mundo que el
problema que a veces tienen los ciclistas es que son algo tímidos, “gente
muy buena, sin malicia”.

“Cuando
llegamos a competencias internacionales”, dice, “donde debe haber
malicia, picardía, donde para ganar debe haber egoísmo, ahí es donde nos
sentimos un poquito inferiores al resto”.

Cree que todo
sería más fácil si a los niños se los formara como atletas con “educación
competitiva” desde pequeños, desde los 10 años.

“Riesgos
de lesiones”

Hay otro
problema que afecta a los futuros posibles campeones en la niñez.

Muchos
corredores vienen de hogares pobres, y en algunos casos, le explica a BBC Mundo
el especialista en medicina deportiva Miguel Alexander Niño Rey, “lo que
vemos es que la alimentación en los primeros años, aún cuando vivan en el
campo, no es la alimentación completa y suficiente que uno quisiera para un
niño deportista”.

En Bogotá, los domingos, decenas de miles de personas salen a 
circular por la ciclovía, una calle de varios kilómetros que se cierra 
para que los ciudadanos salgan a hacer ejercicio.

Eso trae
problemas nutricionales, diarrea, parasitismo, enfermedades pulmonares,
“que a veces merman la capacidad de muchos chicos, que de pronto con
talento no alcanzan a llegar a la élite”.

E incluso
quienes llegan, pueden hacerlo con peligrosas secuelas.

“A veces
tienen más riesgos de lesiones musculares o de adquirir fácilmente una
infección respiratoria”, explica el médico.
Carlos Orlando
Ferreira, quien patrocina al equipo de Angie Rojas y fue hasta marzo pasado
presidente de la Liga de Bogotá, cree que otra debilidad del ciclismo
colombiano radica en la falta de entrenadores profesionales.
“En
general son técnicos empíricos o exciclistas que se dedican a ayudar”.

Cree que por
eso y por la falta de una política de identificación de talento y apoyo desde
edades tempranas se pierde “muchísimo de lo muy bueno que tiene el
país”.

Los que llegan,
dice, lo hacen “porque son verdaderamente monstruos talentosos, que
descollan”.

Tecnología y
pasión

No obstante,
empieza a haber una búsqueda de profesionalizar el entrenamiento de los
ciclistas de élite con la ayuda de la tecnología.

Se están
comenzando a incorporar conocimientos y técnicas para mejorar el desempeño de
los deportistas.

Niño Rey, desde
la medicina deportiva, hace análisis de consumo de oxígeno y tests químicos.
Y están
comenzando a implementar análisis aerodinámicos y de biomecánica, con
equipamiento comprado en Italia, para adaptar la bicicleta mejor a cada
individuo.

Latinoamericanos
en la Vuelta a España 2016
5 Colombianos:
Nairo Quintana (Movistar); Darwin Atapuma (BMC Racing/USA); Esteban Chaves
(Orica/AUS); Miguel Ángel López (Astana Pro Team[1]/KAZ); Jhonatan Restrepo (Team Katusha/RUS).

1 Brasileño:
Murilo Fischer (FDJ)
Vuelta a España

Pero por más
tecnología, entrenamiento y parafernalia que se sume, la esencia, el corazón
del ciclismo colombiano está en la pasión
, en los afectos y en los méritos
individuales.

Eso sostienen
todos los consultados por BBC Mundo.

Angie Rojas,
por ejemplo, corre para “poder darle alegrías” a su familia,
“que es como el primer patrocinador, el primer apoyo que tienes” y
para poner en alto el nombre de su país.

Es lo que hará
Nairo Quintana este domingo al coronarse como el mejor de la Vuelta a España.

Nota original:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150702_colombia_deportes_ciclismo_tour_de_francia_campeones_nc?ocid=socialflow_twitter

Author: Miguel Cordoba

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