
Por Jesús Ortiz Muñoz
ww.facebook.com/erostrato
Un grupo de ciudadanos preocupados por el tema del uso del talco en el carnaval de Pasto, armó un colectivo con la finalidad de construir un expediente y actuar jurídicamente para eliminar el uso de ese polvo.
Anibal Arévalo Rosero, Yuri René Rosero, Franco Velásquez, Franco Rodríguez Araujo, Carlos Santamaría y Guisella Checa Coral, inicialmente, lideran este colectivo cuya presentación formal tuvo lugar en el Magazine de la Radio 1040 (antes Colmundo Radio) bajo la orientación de Ernesto Guevara y Jesús Ortiz Muñoz.
De sus propios recursos han contratado un análisis físico-químico, para conocer exactamente los componentes del talco que se vende en el carnaval por costalados.
Hallazgos iniciales indican la presencia de estuco de mala calidad, cal, yeso, excedentes de polvo de marmolerías, silicio y magnesio. Según la opinión de médicos que han atendido a pacientes en época de carnaval, los pacientes presentan lesiones y quemaduras en las mucosas de los ojos y boca, indicaría la presencia de un potente abrasivo o corrosivo como la cal, lo cual transforma en juego en una lesión personal que es un delito.
Este producto llega a Pasto en tracto camiones y se expende sin ningún control sanitario. Se ha verificado que no tiene licencia del Invima y es usual ver el descargue en vías públicas de toneladas de polvo guarro.
Por tratarse de un asunto que tiene relación directa con un evento que genera gran utilidad económica para Pasto y que además ha sido incluido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la ONU, el problema debe manejarse con autoridad pero preservando la cultura del Carnaval.
Si el carnaval es juego, caricia, goce y diversión, por qué utilizar elementos agresivos que espantan al turismo, pregunta Guisella Checa Coral, quien ha sido directora de la Oficina del Carnaval y quien se duele de las cantidades de agua que se debe utilizar en el post carnaval para limpiar calles y fachadas.
Se parte de un hecho incuestionable de que los pastusos que tienen recursos, se van de vacaciones a otras regiones durante la etapa del carnaval, lo cual permite inferir que son los visitantes quienes sufren las agresiones con ese compuesto nocivo y contaminante del talco.
Según expertos, al contaminar la atmosfera de los sitios de concentración con ese polvo guarro, esta se torna irrespirable y una cantidad apreciable de ese producto se deposita en los pulmones los cuales a mediano y largo plazo, generan las llamadas enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, conocidas con la sigla EPOC y hay estudios que indican igualmente la generación de cáncer o sarcoma alveolar de partes blandas que es muy agresivo.
Cuando el colectivo le planteó el tema al Alcalde Pasto, Nicolás Toro, les dijo que esperaría que una autoridad tome la determinación de prohibirlo, pues no iba a correr la suerte del exalcalde Pedro Obando, a quien sancionaron por prohibir la carioca. Lo que no consideró el Alcalde es que ese producto no tiene licencia sanitaria y es de venta pública.
Por todas estas consideraciones, el colectivo ciudadano pretende generar cultura cívica, pero también una exigencia a las autoridades, pues se está ante un grave problema de salud pública.
Se ha abierto en Pasto una interesante discusión que tiene relación directa con el mejoramiento de la mejor festividad del año del sur del país.