El adiós a “La niña maravilla” del fútbol nariñense

Familiares, jóvenes deportistas y amigos despidieron este miércoles a Daniela López Cortés, distinguida por el entrenador del equipo Halcones de Pasto, Zaire Benavides como “La niña maravilla” del fútbol nariñense.

El cuerpo de Daniela llegó a Sandoná el lunes en horas de la tarde y durante dos días la velaron en su casa de habitación ubicada en el barrio Agualongo, al occidente de la ciudad panelera.

Este miércoles en horas de la mañana sus familiares, amigos y las integrantes de los equipos de la microfútbol Avecampo de Sandoná, Dortmund de Consacá y de la selección Sandoná trasladaron el féretro hasta el coliseo cubierto Gerardo Arcos Meza, ubicado en la Avenida Centenario.

Acomodaron los elementos de la funeraria y el ataúd frente a las porterías ubicadas en el sector sur de la cancha y posteriormente intervinieron el zootecnista Carlos Efraín Erazo Castillo y la microfutbolista Lorena López, integrante del equipo Avecampo.

En seguida las jugadoras simularon un partido y permitieron que Daniela convierta de manera simbólica el último gol en este escenario deportivo, en donde pudo demostrar todo su talento como delantera y como goleadora.

Al poco tiempo llegaron los directivos del equipo Halcones de Pasto, acompañados de las jugadores, con un ramo de flores y las camisetas de este equipo y del Deportivo Pasto, que entregaron de manera solemne a la señora Isabel Cortés, madre de Daniela.

A continuación intervino el profesor Didier Hernández Guerrero, quien le agradeció a la familia López Cortés por permitir que Daniela se dedicara al deporte, especialmente a los deportes del fútbol y microfútbol. El profesor Didier fue el primer entrenador de Daniela.

A las 2 y media de la tarde el cortejo fúnebre salió del escenario deportivo y se dirigió a la Basílica Nuestra Señora del Rosario en medio de las jóvenes deportistas y de globos en forma de balones.

El padre José Bernardo López fue el encargado de celebrar la eucaristía en memoria de la joven deportista, con el acompañamiento musical de Hernán Castillo y Bosco Hernández.

El sacerdote en la homilía hizo una reflexión sobre el actual momento que vive la comunidad sandoneña, en la cual los jóvenes le dan mayor importancia a las motos y a las fiestas; dijo que varios jóvenes andan con sus motos sin luces y con varios acompañantes.

Expresó que antes las personas se emborrachaban en las fiestas y podían caerse, pero no pasaba a mayores, sin embargo ahora adultos y jóvenes se emborrachan y conducen motos borrachos para desplazarse de un lugar a otro, lo que aumenta el riesgo de accidentes en donde pueden estar involucrados los ocupantes de las motos y otras personas.

Antes de finalizar la eucaristía intervinieron Lorena López, Daniela Portilla y el profesor Zaire Benavides, quien se refirió a las calidades de Daniela como futbolista, razón por la cual la llamó “La niña maravilla del fútbol nariñense” y las posibilidades que tenía de ingresar a un equipo profesional.

A la salida del templo parroquial los acompañantes tomaron la calle 5, luego la carrera 4 y bajaron por la calle 6 hasta el cementerio Jardines de Paz en donde le dieron cristiana sepultura, en medio del dolor profundo de sus familiares y amigas.

Daniela falleció el domingo a las 2 y media de la tarde, luego de permanecer durante nueve días en la Unidad de cuidados intensivos – UCI del Hospital San Pedro de Pasto, tras sufrir un accidente de tránsito en la curva ubicada a 500 metros del sector urbano de Consacá, en la vía Circunvalar Galeras que comunica esta localidad con el municipio de Sandoná.

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