
Por J. Mauricio Chaves-Bustos
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1ª entrega
En Colombia existe una larga tradición de sociedades culturales, buscando aunar gustos e intereses comunes, fueron muy importantes las Sociedades Económicas de Amigos del País, la primera en Colombia fundada en Mompox en 1784, así como las Sociedades de Artesanos y de Agricultores surgidas a mediados del siglo XIX, muchas de las cuales pusieron a tambalear a las administraciones de entonces debido al marcado acento político que las animaba.
En el actual departamento de Nariño existieron diferentes agremiaciones culturales a lo largo y ancho de su territorio, así lo atestiguan tanto los documentos escritos, principalmente la prensa, cuyos orígenes se remontan a 1825 en Barbacoas con “El Pezcador”, decano de los periódicos nariñenses, así como la tradición oral que habla de diferentes tipos de asociaciones de artesanos, músicos, literatos, políticos, comerciantes, religiosos y demás.
Una de las más antiguas de las que se tenga conocimiento fue la Sociedad Reparadora, fundada en Pasto en 1865, uno de sus principales fines era la creación del décimo Estado, lo cual terminaría por unir a unos y crear discordias con otros. Es así como en 1872 surge en Ipiales la Sociedad Filomática, fundada por Arsenio Vela -nombre tomado de la Sociedad fundada en París en 1788- quien defendía la permanencia de las provincias del sur en el Cauca, previendo el centralismo y la burocracia que generaría su desmembración, para ello fundó el periódico “La Infancia”, además de la defensa del liberalismo, razón por la cual en dicha sociedad tomaron asiento: Juan Montalvo Fiallos – el célebre libelista ecuatoriano que vivió gran parte de su destierro en Ipiales-, Alejandro Santander, Avelino Vela Coral, entre otros. Ese mismo año surge en Pasto la Sociedad Filológica, dedicada a “los estudios literarios y a la tolerancia política”, según rezaban sus estatutos.
Con la creación del departamento de Nariño en 1904, surgen diferentes asociaciones culturales, muchas de ellas inspiradas en los nuevos aires que se respiraban gracias a la autonomía que se pretendía haber logrado, así mismo siguiendo los modelos de sociedades que llegaban de Europa, Bogotá o Quito, en razón a que muchos nariñenses salieron a emprender sus estudios fuera del departamento.
En Ipiales surge la Sociedad de Obreros (1907?-1912?) -fecha de fundación que se confunde con el establecimiento de la Escuela Nocturna No. 198, bajo la dirección del señor Rafael Correa, por mandato del poder ejecutivo, 1 de mayo de 1907-. En 1910 se funda la Sociedad de Amigos de las Letras, donde participaron activamente Aníbal Micolta, Félix Rubio, Arquímedes Angulo y Alberto Vela Castrillón, fundando el periódico “Los Andes”, para difundir sus ideas y creaciones literarias. El 1 de diciembre se funda la Sociedad El Carácter, la cual funciona en la actualidad y de la cual hablaremos más adelante. El 7 de agosto de 1915, el poeta Florentino Bustos funda la Sociedad Caro, siendo algunos de sus miembros: Rafael Sacro, Emilio Meza, Constantino Guerrero, Alfonso Mera, Marceliano Cabrera, Joaquín Revelo, entre otros, fundaron la revista “El Porvenir”, existió hasta 1925. Guillermo Edmundo Chaves, siendo profesor de literatura del Colegio Sucre, funda el 8 de abril de 1928 la Academia Santo Tomás de Aquino, eminentemente literaria, teniendo también su propio periódico, “El Ideal”, la primera junta directiva quedó elegida así: presidente, Jorge Enrique Romo; vicepresidente, Alejandro Montenegro; tesorero, Luis Narváez; secretario, Luis Hidalgo.
En los diferentes municipios de Nariño debieron existir múltiples sociedades culturales, esperamos la colaboración de los lectores para ampliar este estudio, así mismo investigaciones que aborden este tema y que nos permitan conocer la forma como se han asociado para adelantar diferentes causas, entre otras las culturales.
En Barbacoas existieron varias sociedades culturales y literarias, como la Sociedad Barbacoana “compuesta por jóvenes amantes de las doctrinas de la democracia, la paz, el bienestar social y la moralidad”, fundando su propio periódico “El Montañés”, cuyo primer número tiene como fecha el 1 de febrero de 1876, de donde se deduce que la sociedad es anterior. En 1879 se crea la Compañía Dramática de Artesanos, donde se montaban importantes obras de teatro, como Las convulsiones, se deduce de aquí que debió existir para entonces sociedades de artesanos que impulsaban la cultura en la ciudad. En 1891 existió la Sociedad Literaria de Barbacoas, quienes reciben a Julián Uribe Uribe en dicho año, con una sesión de gala, pertenecen a esta sociedad: Idelfonso Díaz del Castillo, Eladio Pérez, Francisco Albán, Pastor Díaz del Castillo, José María Paz, Marceliano Márquez, entre otros.
En 1894 funcionó la Sociedad Concordia, quien propició una exposición “de artefactos que pretende estimular el trabajo honrado”, según se lee en el Registro Municipal del 20 de junio de dicho año. En 1898 existió la Sociedad de Discípulos de Melpómene, dedicada al teatro, como se lee en La Voz Liberal del 9 de marzo de 1898. En 1907 se crea la Sociedad de Ornato Público, con 25 socias, siendo presidente Rosa P. de Pérez, la misión es impulsar obras benéficas para la ciudad. En 1912 se crea la Sociedad Dramática Patria y Porvenir, considerada un “núcleo de cultura” y cuyo objetivo es “contribuir con el desenvolvimiento social barbacoano”, entre cuyos miembros sobresalen Jeremías Quintero, Eladio Pérez, entre otros.
En Tumaco funcionaba en 1917 la Sociedad Hijos del Trabajo, dirigida por Luis Perea, año en que fundan la biblioteca que funcionó en la Escuela Nocturna que regentaban, así mismo en 1920 fundaron el periódico “La Juventud”, dirigido por Perea. Con seguridad existieron otras sociedades cuyos fines eran de carácter literario, al respecto anota Claudia Leal: “Las tertulias literarias sirvieron como espacio de encuentro para los intelectuales locales, que además formaron sociedades literarias y organizaron competencias literarias. Estas personas se preocuparon por crear una biblioteca pública con libros donados por ellos mismos”, casi como una generalidad de las diferentes sociedades que aparecen para la época en Nariño.
En la actualidad, de aquellas sociedades centenarias funcionan: Sociedad El Carácter, fundada en Ipiales el 1 de diciembre de 1913; Sociedad Antonio Ricaurte, fundada en Pasto el 17 de marzo de 1917; y Sociedad Girardot de Industriales y Obreros, fundada en Túquerres el 15 de mayo de 1921. En Samaniego funciona únicamente la biblioteca Los Cocuyos, de la Sociedad Juventud Laboriosa, fundada en 1920.
Sociedad El Carácter, Ipiales.
Es la decana de las sociedades culturales en Nariño, instituida el 1 de diciembre de 1913, siendo sus socios fundadores: Félix María Morillo, presidente; Guillermo Cerón, secretario; y Manuel Rojas, tesorero, uniéndose al poco tiempo Gerardo Martínez Pérez y otros socios.
El día 8 de diciembre de 1914, sale a la luz pública el primer número del periódico “Ensayos”, adquiriendo su propia imprenta, bautizada “Popular”, constituyéndose en uno de los medios escritos más importantes de la región, tuvo continuidad hasta 1949. Crean la biblioteca “Murillo Toro” en 1916, reuniendo importantes volúmenes que fueron donados tanto por sus socios como por la sociedad ipialeña en general, llegando a acumular más de dos mil volúmenes que constituían toda una proeza para la época. Obtuvieron la personería jurídica del Ministerio de Gobierno el 23 de mayo de 1918.
El 22 de octubre de 1927 firman la escritura pública de un lote en donde construyen su sede de estilo republicano, los planos son obra del ingeniero ecuatoriano Luis Aulestia, el mismo que diseñó el santuario de Las Lajas, ahí funcionó su propio teatro, bautizado “Bolívar” , donde se montaban las obras de su fundador y se proyectaban filmes, lugar donde en la actualidad sigue funcionando. Su lema es “Libertad, Hermandad y Trabajo”.
El poeta Florentino Bustos escribió este himno:
A la sociedad El Carácter
I
Canto al centro de luces refulgente,
un coloso, rebelde y soberano:
El trabajo, ese sol resplandeciente
se destaca en el mundo americano…
Es el centro, una diosa portentosa,
impasible se yergue ante el arcano:
Libertad, esa ninfa, displicente,
señora del orbe y del océano…
La Hermandad a ese centro lo engrandece;
para Nariño un gesto, la protesta,
para Ipiales, venero, do florece,
pujante juventud, altiva, enhiesta;
y en la lucha en titánica pelea,
es un astro que en el éter, centellea!
II
Anhelo yo luchar con bizarría
y dejar un momento a mi quietismo;
levantar mi pendón: con ufanía,
con valor, dignidad y patriotismo…
¡Anhelo yo luchar! La enseña mía
es dechado de honor y de civismo;
campeones la defienden todavía
lidiando con frenético heroísmo.
¡Anhelo yo luchar! Buscar la gloria
tras lema: Libertad, paz y trabajo;
y anhelo del laurel de la victoria
rendir a la Hermandad lozano gajo;
quiero siempre luchar hasta que muera,
envuelto en un jirón de mi bandera!
Su actual junta directiva está conformada así: Jaime Coral Bustos, presidente; Álvaro Pantoja Coral, vicepresidente; Ricardo Patiño, secretario; Teresa Rosero Vozmediano, tesorera; Miembros: Alfredo Pinzón Pinzón, Edison Villota Bedoya, Elisa Vela de Vela, Esperanza Moreno Marín, Liliana Vela Vela, Manuel Gonzales Paredes, Margarita Huertas Gonzales, José Vicente Cortés Moreno. Graciela Narváez, bibliotecaria.
Continuará…