17 de diciembre de 1830

Rincón consaqueño
Por José Rodrigo Rosero Tobar
roserotobarjoserodrigo@gmail.com

Unos minutos después de la una de la tarde del 17 de diciembre de 1830, a los 47 años de edad, prácticamente solo y totalmente consumido, con medio país en su contra, muere Simón Bolívar en la Quinta de San Pedro Alejandrino en Santa Marta.

Había declarado la ley marcial, sustituyó autoridades civiles por militares y suspendió libertades elementales, originando una oleada de persecuciones políticas y condenas a muerte, como la de su vicepresidente Francisco de Paula Santander, conmutada luego por destierro.

Enfermo, decide renunciar a la Presidencia de la Gran Colombia y viaja a Santa Marta.

Sin adentrarnos en consideraciones quiméricas en torno a los planteamientos de sus defensores y detractores, considero necesario exponer lo que plasmara en su diario Alejandro Próspero Reverend, quien se convirtió en médico de cabecera durante los últimos días del general, indicando boletín tras boletín, lo que sucedió desde el 01 al 17 de diciembre de 1830, cuando decía: “… llegó a esta ciudad… venido a tierra en una silla de brazos por no poder caminar,… cuerpo muy flaco y extenuado, el semblante adolorido…. Las frecuentes impresiones… indicaban padecimientos morales (01 de diciembre)pasó mala noche desvelado y tosiendo,… Además de tener el pescuezo delgado tiene también el pecho contraído,… (02 de diciembre);… tiene mucha repugnancia para tomar los remedios… duerme solamente dos o tres horas en las primeras de la noche (03 de diciembre);… Anoche principió a variar la enfermedad…, además del pequeño desvarío que ya se le había notado,…, le entró también el hipo con más frecuencia… Sin embargo,… disimulaba sus padecimientos,… (08 de diciembre);…, conversando solo, y de consiguiente deliraba… (10 de diciembre);… El pulso frecuente y más comprimido que nunca (12 de diciembre); La noche… la pasó con mucha inquietud y desvelo,… (13 de diciembre);… va empeorando más… (14 de diciembre);… los síntomas han perdido algo de su fuerza… (15 de diciembre); Todos los síntomas están llegando al último grado de intensidad;… en fin, la muerte está próxima…. (17 de diciembre).”

En el boletín No. 33 del 17 de diciembre de 1830, señaló: “Desde las ocho hasta la una del día que ha fallecido…, todos los síntomas han señalado más y más la proximidad de la muerte. Respiración anhelosa, pulso apenas sensible, cara hipocrática,… A las doce empezó el ronquido, y a la una en punto espiró…, después de una agonía larga pero tranquila”.

Luego de terminada la autopsia del cadáver, a falta de boticario, dice, le correspondió adelantar su embalsamiento:

“… Yo iba a retirarme…, cuando el… jefe político, me hizo presente que nadie… era capaz para vestir el cadáver,… me comprometió a desempeñar esta… función. Entre las diferentes piezas del vestido que trajeron se me presentó una camisa que yo iba a poner, cuando advertí que estaba rota… tirando de la camisa, exclamé: “Bolívar, aun cadáver, no viste ropa rasgada; si no hay otra, voy a mandar por una de las mías.” Entonces fue cuando me trajeron una camisa del General Laurencio Silva… esta penuria puede sorprender y molestar a la vez a los que simpatizan con el Héroe Colombiano; pero… se desvanece muy pronto, cuando se considera que esta misma escasez hasta en sus recursos pecuniarios era el resultado de los innumerables sacrificios que nunca excusó….”

Consacá, 30 de diciembre de 2022

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Author: Miguel Cordoba

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