Las muñecas de trapo

Rincón literario
Por Irma Zambrano
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En la segunda década del siglo XX llegaron al municipio de Ancuya, la comunidad de religiosas franciscanas, quienes firmaron un contrato con las autoridades municipales de aquella época para orientar y preparar a la juventud femenina.

Durante los nueve meses que permaneció la comunidad religiosa franciscana en el municipio, infundieron valores religiosos, culturales y sociales como también inculcaron el arte a través de la artesanía.

Siendo muy niñas las hermanas Dolores, Mariana, Carmela, Susana, Anita, Mélida y Filomena Mora; quedaron huérfanas, ante la precaria situación económica que tenían que afrontar, decidieron poner en práctica las enseñanzas recibidas por parte de las religiosas y se dedicaron a la modistería, bordado y tejido de crochet.

Las hermanas Carmela, Mariana y Mélida se dedican a las artesanías mediante la elaboración de muñecas de trapo.

Ante la escasez y el desconocimiento de juguetes de la época, llama mucho la atención en la niñez femenina la elaboración de estas muñecas, en tiempo de navidad había una gran demanda de venta tanto del casco urbano como rural, las cuales eran elaboradas de diferentes tamaños y atuendos.

Para su elaboración utilizaban medias de seda color piel, algodón, recortes de tela, lana e hilos de diferente color. En el rostro les bordaban los ojos de color negro, cafés, azules o verdes, la boca era bordada por lo general con color rojo y las mejillas les tinturaban con color rosado, para ello utilizaban pepas silvestres de donde obtenían la tinta. El cabello era elaborado con lana o paño deshilado.

El vestido era de follado con blusa de manga larga con pañolón de flecos de seda, asemejando al vestuario de la mujer campesina. Otras eran elaboradas al gusto del cliente. Estos juguetes fueron conocidos como “las muñecas de trapo de las niñas Mora”.

El valor de cada muñeca variaba según el tamaño, las más grandes tenían un valor de 50 centavos y las pequeñas en 20 centavos.

Hasta la década del 60 tuvieron gran acogida estas famosas muñecas de trapo, luego con la apertura de las vías de comunicación el comercio se transformó y se conoció nuevos e innovadores productos dejando atrás las artesanías regionales.

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Author: Miguel Cordoba

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